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15 dic 2011

Escribo esto...

"Escribo esto en un papel porque ya no soy capaz de guardármelo. Me corroe el alma. Ayer en la noche..."

Encontré esta confesión desesperada, de mi misma para el futuro. Hoy con otros ojos veo esta confesión. Abrumada en ese instante, me sentía sucia. Hoy, solo sonrío. Tiempos aquellos en que lo prohibido era un juego oscuro y tenebroso. Hoy, parece más un juego excitante y seductor. 
Guardaré la confesión... y el recuerdo. El inicio de una época caprichosa y enloquecida por las hormonas. 

29 nov 2011

Corrientes de conciencia

Tengo que encontrarte, para decirte que te necesito, pero solo doy vueltas en círculos laberínticos que me pierden. 
A veces tengo miedo, y te busco para que me cuentes sus secretos y así sentirme más valiente, y tú me dices que me amas y me abrazas, me haces sentir tan pequeña y feliz. 
Dios puso una sonrisa hermosa en tu rostro, y soy afortunada de que a veces me dediques alguna, y de tener tu calor. Tus olores danzan graciosos y livianos sobre tu piel, hacen rondas alrededor mio. 
Pero camino y me pierdo, porque te necesito, y necesito encontrarte para decírtelo, pero pareces tan distante... tan distante.
Luego te apareces rodeado de estrellas, tus huesos amarillos brillantes me enjaulan dentro de tu corazón, volando a 500 metros sobre el mar. 


21 nov 2011

Entre el caos de mi pieza

Hoy ... he estado pensando. A propósito del orden de mi pieza y de reencontrarme con cosas que me hacen recordar, suspirar, llenarme de un poco de nostalgia mezclado con felicidad. 
Y si... las cartas de amor y todas las palabras de amor son ridículas, como dijera Pessoa, como repitiera yo tantas veces y como me dijeran a mi otras tantas. Y lo son más aún cuando quedan obsoletas. Leo cartas de amor, llenas de alabanzas, llenas de pasión, llenas de promesas de futuros imposibles, llenas de parasiempres, llenas de vida juntos, viajes, hijos y hasta jubilación. Y pienso, que es ridículo. 


Es ridículo, pero hasta cierto punto, tierno. De alguna forma comprendo que los jóvenes estamos echos de eso. De sueños, de ilusiones, de proyectos. Y esas palabras ridículas no son más que la expresión de ello. La juventud es la etapa de la vida en que se tiene fe en que existe el futuro, esa sensación de inmortalidad es precisamente porque tenemos la fiel convicción de que el futuro viene, de que la muerte no es una posibilidad para nosotros. 
Pero así se nos van los días, ideando porvenires y olvidando que el momento presente es único e irrepetible. 


Yo también tengo proyectos, ilusiones... y me los guardo para mi. También me creo inmortal. También he dicho para siempre. Y... a pesar de todo sigo escribiendo ridículas cartas de amor... quizá hoy con menos promesas, con menos parasiempres, con menos futuro... 


Soy a fin de cuentas, una ridícula joven cualquiera, locamente enamorada. 

15 nov 2011

Quédate esta noche...



El vestido se deslizó discreto por su suave piel, cayó al suelo deliberadamente. Y ella con su desnudez clara caminó lentamente hacia el baño, casi danzando con su cabellera larga y juguetona. El mecer de sus senos que caprichosamente se balanceaban llenos de vida y juventud me hipnotizaron. 
Luego de algunos segundos, se asomó para espiarme y me miró desde lejos sin tocarme. Sus ojos térreos llenos de dulzura se hicieron miel en mi boca sedienta, y los pájaros de mi pecho volaron esparciendo jazmines por toda la habitación. Con delicadeza y picardía su sonrisa me invitaba a un juego, solo inventado para nosotros en aquella tarde de luz tan tenue, juego de complicidad y amor sin parasiempres, más bien era su cintura, la que me incitaba a llamarla a mi lado. Su cuello dócilmente se ofrecía, como se ofrece la flor al sol poderoso. Graciosa mujer, espíritu de fuego, con tus palabras enciendes el corazón peregrino y valiente, acompáñame esta noche y que tu abrazo me cobije en la oscuridad. Que tus manos gitanas me curen, me salven de esta suerte de hechizo que tu vientre me ha echo conjurar. Esclavo de tus piernas, dueño de tus sueños. Anhelo hundirme en el jardín de tus deseos más profundos, en tus ilusiones más locas, en tu boca generosa.





11 oct 2011

De sintonías y frecuencias...

Cuando te enamoras, es difícil ver cómo es que son las cosas en realidad. Andar enamorado es como andar en otra frecuencia.
Es triste cuando resintonizas. Como abrir los ojos después de un sueño delicioso, o sentir sabor a mostaza cuando pensaste que era manjar. No porque quién está a tu lado es lo peor, es más, seguirá siendo el mejor, pero la realidad se te viene encima. Los problemas a tu alrededor, los conflictos de macro y micro, los dolores de cabeza, el estress y hasta el mal humor parecen atacarte. Al sintonizar con ellos parece como que todo ha vuelto a la normalidad, por la sola diferencia que cuando estás allí, con aquella persona, entonces recuerdas que aún hay esperanza, porque andas a ratos como enamorado, como que todo pareciera sincronizarse de manera perfecta, los colores bellos, el momento ideal. 


No quiero salir de esta frecuencia, no quiero sintonizar la realidad. 


Al menos no por ahora. 

5 oct 2011

Instrucciones para volar


Cuando se conocieron, ella jamás imaginó la sarta de aventuras en las que se vería de pronto inmiscuida con él. Desde un primer momento, ella lo observó de lejitos pero con determinación, había algo en el que inevitablemente le llamaba la atención. Sería quizá esa piel, serían quizá esos labios, sería quizá esa facilidad con la que se movía ligeramente por todas partes que parecía que apenas si rozaba el suelo, o serían quizá esos ojos llenos de sol con los que de pronto se topaba. 
Finalmente terminaron por conocerse, solo Dios sabe como. Al tiempo de conocerse ella notó que él llevaba los ojos encendidos, pero nadie más parecía notarlo. Era como si tuviera un sol tras cada ojo, se daba cuenta que él se divertía encendiendo mariposas, que de pronto parecían pequeños fósforos alados revoloteando, se divertía creando pequeñas fogatas sobre las hojas caídas del otoño, otras veces, más osado, encendía arboles completos. Pero nadie parecía llamarle la atención. 
Cierto día subieron un cerro y observaron la ciudad desde arriba, cual no habrá sido la sorpresa de ella al ver dos pajarillos revoloteando entre llamas, casi como un par de fénix que bailaban ligeros. La ciudad ardía cuando sus manos se rozaron suavemente, fugazmente. Cuando ella le preguntó porqué pasaba eso, entonces él solo sonrió, y le dijo que era un secreto, un secreto entre los dos. Él tenía el corazón del dragón. 

27 sept 2011

Incomprensible

No habrá planes para aquel ocaso, tampoco habrá razones. Ya no habrá excusas ni esperas. Solo luces que titilen distantes y el ruido lejano de la ciudad que cansada comience a morir. El corazón arrastrará un cauce violento desde mi pecho hacia mi vientre, en mi cuello danzará el crespo pelo mio. No habrá sedas ni velas para aquel atardecer, solo luz mortecina de la bombilla de bajo consumo. Y no habrá olores deliciosos, solo olor a miel. Me vestiré de azúcar y nadaré en un océano de ron, despacito, llegando a la costa. Pisaré la arena de la playa y marcaré mis huellas con sangre roja y pétalos de gerbera color carmín. Andaré descalza porque no hará frío, y cada vez que roce el aire, a lo lejos el volcán irá temblando, tensándose, alzándose, lentamente... hasta que explote potentemente con ardiente lava hacia el interior del inconsciente. El calor abrazante me presionará como la  boa constrictora, sin escapatoria, hasta que estalle también desde la pelvis al esternón, este cuerpo mio que no se aguanta ni las ganas. 


Herman Pinto Pabon

15 sept 2011

Las mañanas

Despertar despacio. Refugiarme en sábanas y sol de mañana. Apenas respirar. Aferrarme al sueño como a la vida, con el peso muerto de mi cuerpo ligero. Que su olor por la mañana, que su abrazo que me falta, que la casa vacía, que las ganas de nada. Suenan notas de nostalgia de las cuerdas de esta guitarra agridulce, cadera, cintura, pulso y canción. Escalofrío innecesario, sonrisa inevitable. Mis manos que imaginan su piel cálida. Que café pa' levantarse, que chocolate para endulzar, que un viaje a venus para el ánimo, que una ducha para empezar. Y mi boca busca en mis rodillas un calor, me cubro de una nueva desnudez, pasan las horas y el peso de mi obligo me impide volar. En mi pelo se enreda el silencio suyo y amarro mi corazón al catre, pa' que no se me vaya a escapar. Que café pa' levantarse, que chocolate para endulzar, que un viaje a venus para el ánimo, que una ducha para empezar. Luciérnagas como chispas van girando a mi alrededor, me caminan por la columna, por el cuello, por el vientre y el esternón.  




Recuerdos y pasajes

Recordarlo mientras el café humea y el chocolate se derrite en mi boca, recordarlo y sentirlo en la memoria tan cerca, tan cálidamente cerca.


Pasajes de ida y regreso a Venus, maravillosamente cierto.

6 sept 2011

sonrisas, silencios y sol

Su sonrisa sencillamente me lo da todo. A veces pienso que él se comió el sol, su mirada cálida entibia suavemente mi corazón, despacito... Los momentos, los segundos, pasan inconsistentes entre nosotros, y a dos metros, el minutero sin piedad da vueltas y no se detiene. Para siempre quedará la voz suave de la ciudad, la calidez de aquella tarde primaveral, el canto del agua, el abrazo suavecito, la caricia inevitable, el beso oportuno, el silencio necesario, de quienes más que decírselo todo, prefieren  susurrarlo entre acordes y cuerpos acurrucados, disfrutando de la juventud, de la brisa y los olores que trae con ella. Se esculpe en la memoria el recuerdo que constantemente me hace reír. 
Pupilas de café recién preparado, quisiera lentamente envenenarme con tus labios, dulce humor que esconde tu boca, me despierta, me alivia... y de a poco me vuelve loca.

1 sept 2011

Somnolencia

Escribo a destiempo, con el segundero quitándome el día. El torbellino de locura vomitado por mis dedos azotando un teclado que poco y nada tiene que ver en el asunto. Los párpados no pesan cuando el día tiene una razón, pienso para mi, mientras duermo y debiera estar ahí. Contradicción. Moví el escritorio y hallé polvo y un lápiz que había perdido, yo solo buscaba una piedra semipreciosa. Además que ya tengo lápiz, porque cuando lo perdí lo reemplacé. Es una suerte que se pueda hacer eso con los lápices, a las personas no se puede llegar y reemplazarlas así como así. Pero que va, el reloj ya se comió un porcentaje de mi día y yo solo quería despertar...

19 ago 2011

Para otro día el cuento

Había pensado escribir sobre Gastón hoy. Pero Gastón es un poco tímido. No encontró palabras adecuadas para su cuento, se frustró. No quizo salir asi desordenado... despelotado. Y le daba vueltas la idea de fosforos encendidos que le revoloteaban con hermosas alas anaranjadas como si fueran maripositas de lava candente, y miradas de fuego y una mujer risueña. También quería poner la palabra seducción, pero no hayó cómo encajarla consigomismo. Luego se dió cuenta de que su mirada era la que finalmente encendía todas las cosas allí, que hasta la mujer imposible se envolvía en lenguas de fuego cuando la miraba. Finalmente Gastón me pidió que no escribiera el cuento hoy. Me prometió ser un buen personaje cuando el cuento estubiese bien formado en el cerebro... que hoy había demasiado fuego. Además que Gastón a pesar de lo tímido tenía el corazón del Dragón. Pero que no escribiera su cuento hoy, que había demasiado fuego en mis propios ojos, corazón y manos. Entonces le hago caso. Para otro día el cuento de Gastón.

28 jul 2011

Autoconfesiones de Invierno

Hoy después de tanto tiempo que ha pasado, ahora con un mayor repertorio de historias, caricias, abrazos, besos, paseos, amigos, amores, puedo mirar hacia atrás y darme cuenta de cuanto he crecido. 
Hace muchos años creí enamorarme por primera vez y si, quizá fué así. Pero al igual que muchos que viven esa misma historia, me rompieron el corazón dandome ilusiones falsas, esperanzas vacías. Los niños saben construir enormes castillos en el aire que luego la realidad se encarga de destruir de la forma más cruel que encuentra. Tengo la suerte de que mi autoestima nunca fué lo suficientemente baja como para hacerme una persona tímida, fría o distante. 
Siempre fui cariñosa y risueña, aún cuando las cosas me duelan. Y es que tengo una cuota de alegría en mi corazón que a pesar de lo dañada que pueda estar me hace sonreir. Se que hay gente en el mundo que amo y me basta con eso. Nisiquiera ha de ser necesario que me correspondan, aunque se que lo hacen. 
En el fondo de la vida no espero nada, fué lo que aprendí de esa primera gran historia que viví. No espero nada de la vida, ni de nadie. A veces me gustaría que las cosas fuesen de una u otra manera, pero he aprendido a asumir las cosas como son y simplemente dejarlas fluir , esperando que la gente sea lo suficientemente sincera conmigo (tal como yo soy con la gente) como para que estas cosas ocurran sin forzarlas.  
No me gusta forzar amistades, ni relaciones, ni saludos, ni besos, ni amores. Creo en la libertad de cada uno. Si te interesa bien, si no, bien también. Y voy por la vida con paso ligero, entregandome a las pasiones de lleno, arriesgandome una y otra vez a quebrar mi corazón completo. Pero así es como me gusta. Porque así cada historia tiene un real significado en mi vida, cuando termina, es un comenzar de cero. 
Me he quebrado en llanto verdadero muchas veces, pero sé encontrar en él, en la pena y el dolor ago bueno, algo que me hace feliz. Estoy viva, sufro, por esas cosas vale la pena seguir adelante. Por saber que vivo para mi y que estas historias son trascendentes en mi. Cuando me han flaqueado las fuerzas para seguir adelante, siempre he tenido una mano amiga que se tiende y me ayuda. A veces de personas que no me lo esperaba.
Mis amigos me han defraudado, algunos traicionado y no por eso dejan de ser mis amigos. A quienes he amado en mi vida, siguen siendo importantes, en recuerdo y por las cosas que aprendí de ellos.
Suele suceder que la gente, cuando nuevamente se enamora tiende a desvirtuar sus sentimientos anteriores, para autoconvencerse de que ahora si va enserio. Yo no. He amado y me he entregado de corazón a todos a quienes de verdad he amado.
Y hoy, después de tanto tiempo que ha pasado... Estoy orgullosa de seguir exponiendome toda. Jugandome el todo por la nada. Viviendo a flor de piel el sentimiento. Volviendome loca. Creyendo que el cielo es más azul los días en que te enamoras. Flotando, a mil metros sobre el suelo.