"Escribo esto en un papel porque ya no soy capaz de guardármelo. Me corroe el alma. Ayer en la noche..."
Encontré esta confesión desesperada, de mi misma para el futuro. Hoy con otros ojos veo esta confesión. Abrumada en ese instante, me sentía sucia. Hoy, solo sonrío. Tiempos aquellos en que lo prohibido era un juego oscuro y tenebroso. Hoy, parece más un juego excitante y seductor.
Guardaré la confesión... y el recuerdo. El inicio de una época caprichosa y enloquecida por las hormonas.

