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29 nov 2011

Corrientes de conciencia

Tengo que encontrarte, para decirte que te necesito, pero solo doy vueltas en círculos laberínticos que me pierden. 
A veces tengo miedo, y te busco para que me cuentes sus secretos y así sentirme más valiente, y tú me dices que me amas y me abrazas, me haces sentir tan pequeña y feliz. 
Dios puso una sonrisa hermosa en tu rostro, y soy afortunada de que a veces me dediques alguna, y de tener tu calor. Tus olores danzan graciosos y livianos sobre tu piel, hacen rondas alrededor mio. 
Pero camino y me pierdo, porque te necesito, y necesito encontrarte para decírtelo, pero pareces tan distante... tan distante.
Luego te apareces rodeado de estrellas, tus huesos amarillos brillantes me enjaulan dentro de tu corazón, volando a 500 metros sobre el mar. 


21 nov 2011

Entre el caos de mi pieza

Hoy ... he estado pensando. A propósito del orden de mi pieza y de reencontrarme con cosas que me hacen recordar, suspirar, llenarme de un poco de nostalgia mezclado con felicidad. 
Y si... las cartas de amor y todas las palabras de amor son ridículas, como dijera Pessoa, como repitiera yo tantas veces y como me dijeran a mi otras tantas. Y lo son más aún cuando quedan obsoletas. Leo cartas de amor, llenas de alabanzas, llenas de pasión, llenas de promesas de futuros imposibles, llenas de parasiempres, llenas de vida juntos, viajes, hijos y hasta jubilación. Y pienso, que es ridículo. 


Es ridículo, pero hasta cierto punto, tierno. De alguna forma comprendo que los jóvenes estamos echos de eso. De sueños, de ilusiones, de proyectos. Y esas palabras ridículas no son más que la expresión de ello. La juventud es la etapa de la vida en que se tiene fe en que existe el futuro, esa sensación de inmortalidad es precisamente porque tenemos la fiel convicción de que el futuro viene, de que la muerte no es una posibilidad para nosotros. 
Pero así se nos van los días, ideando porvenires y olvidando que el momento presente es único e irrepetible. 


Yo también tengo proyectos, ilusiones... y me los guardo para mi. También me creo inmortal. También he dicho para siempre. Y... a pesar de todo sigo escribiendo ridículas cartas de amor... quizá hoy con menos promesas, con menos parasiempres, con menos futuro... 


Soy a fin de cuentas, una ridícula joven cualquiera, locamente enamorada. 

16 oct 2011

Quiero que mañana sea un mundo habitable

Creo que es importante tener Fe. Pero...¿Fe en qué?
Fe al futuro, Fe en las personas y en la humanidad. Una persona sin Fe en estas cosas, es poco lo que podrá aportar al mundo, porque creerá que el mundo acaba con él. Si no tenemos Fe de que la cosa mejorará cierto día, entonces ¿porqué luchamos? ¿Desgastamos nuestras fuerzas inútilmente pensando en que podemos cambiar algo que no cambiará?
No señor, tenemos Fe. 
Fe en que cierto día las personas recapaciten a cerca de la forma en que este sistema les ha enajenado. Quizá ese día sea hoy, mañana o en diez años más. Lo importante es tener Fe y seguir en pie. 
Pero siento que hay que luchar para cambiar el mundo, puesto que ese día no llegará si los que nos hemos dado cuenta que las cosas no funcionan de esta manera no hacemos nada. Si tengo Fe en que va a llegar ese día, es porque mantengo mi batalla contra todas las cosas que me parecen mal. Es porque creo que existe un futuro, el mundo de mis hijos, el de mis nietos. El mundo de los que vendrán.Y me siento importante ser humano ya que estoy forjando el mundo en que ellos vivirán. De una u otra manera, el pequeño y casi nulo aporte que podré hacer yo para mejorar su mundo, será de lo que me sienta hoy orgullosa. 


No dejaré de lado mi propia vida para pensar en el futuro. Es más, jamás pensaré en el futuro como tal, me dedicaré al presente, a hacer todo lo que pueda para mejorarlo. El mañana será solo una motivación para avanzar. Al fin de mis días, cuando recuerde que tengo Fe en un mundo mejor, entonces miraré atrás y sonreiré por el trabajo cumplido. 


Pero al final es esencial tener Fe, porque te da un motivo, una razón. De esas que varias veces al día necesitamos para ponernos de pie y continuar. 


11 oct 2011

De sintonías y frecuencias...

Cuando te enamoras, es difícil ver cómo es que son las cosas en realidad. Andar enamorado es como andar en otra frecuencia.
Es triste cuando resintonizas. Como abrir los ojos después de un sueño delicioso, o sentir sabor a mostaza cuando pensaste que era manjar. No porque quién está a tu lado es lo peor, es más, seguirá siendo el mejor, pero la realidad se te viene encima. Los problemas a tu alrededor, los conflictos de macro y micro, los dolores de cabeza, el estress y hasta el mal humor parecen atacarte. Al sintonizar con ellos parece como que todo ha vuelto a la normalidad, por la sola diferencia que cuando estás allí, con aquella persona, entonces recuerdas que aún hay esperanza, porque andas a ratos como enamorado, como que todo pareciera sincronizarse de manera perfecta, los colores bellos, el momento ideal. 


No quiero salir de esta frecuencia, no quiero sintonizar la realidad. 


Al menos no por ahora. 

24 sept 2011

Ellas

Perdidas en un mar de gente, ellas van de la mano. No se buscan con la mirada, no se llaman despacito, simplemente van de la mano. Navegando entre las personas, entre tantos ojos que las vigilan, pero ellas van tranquilas, paso a paso y tomadas de la mano. 
Y no importará cuántas veces las miren así, seguirán con sus manos enlazadas a pesar de las hirientes caras de incomprensión, a pesar de los gestos de rechazo, a pesar de que el mundo se les venga en contra. Porque si se soltaran de la mano, entonces el cielo se les vendría encima, porque entonces la vida ya no tendría sentido, porque al menos tomadas de la mano, el rechazo del mundo se hace soportable, porque al menos tomadas de la mano, tienen una razón en la vida para sonreír.


9 sept 2011

Libertad

En el silencio hay palabras que solo el viento conoce. 
Habrían de pasar muchos años antes de que Maira se decidiera a leer la carta de Gastón. Cuando él se la dio, le dijo claramente léela sólo cuando sientas que estas preparada, quizá cuando me ames más que nunca... o todo lo contrario. Estaban juntos... por última vez. Habían pasado meses maravillosos juntos, pero el destino quiso que esa fuera la última vez que se vieran. Ella en primera instancia no le dio mayor importancia a aquella carta. No solían llamarle la atención a ese tipo de cosas, flores, poemas, chocolates. Simplemente los recibía cortézmente y los amontonaba en algún rincón. Pero cuando Gastón desapareció, atesoró esa carta como nunca había atesorado otra cosa. Su corazón quedó detenido en aquel recuerdo, aquel beso de despedida, tan sutil, tan triste. Y siempre sonaba en su cabeza esa letanía "...cuando me ames más que nunca... o todo lo contrario".
Habrían de pasar muchos años antes de que Maira se decidiera por fin a vencer el miedo, a amarlo como nunca lo había amado, a romper el sello, a leer aquella carta. 
Al leerla lloró, lloró con ojos contentos, ojos felices. Sonreía suavecito. Una que otra lágrima se escurrió por su pecho, otras cayeron al papel. 
Con delicadeza infinita dobló la carta, la apretó fuertemente contra su pecho y respiró hondo. Su piel joven se hizo más radiante y sus ojos brillaron con fuerza. Recobró toda la energía que en aquellos años parecía haber perdido. Se levantó de la silla y con la carta aún en la mano decidió partir. 
Horas más tarde Maira se encontraba ya lista para huir, sus pocas pertenencias las guardó en una mochila, tomó un poco de pan y lo echó en el bolsillo de su abrigo raído. Sintió que su corazón latía más fuerte. Finalmente, soltó todo lo que la amarraba a aquel lugar, abrió la puerta y vio el sol radiante que le sonreía. Fascinante , pensó, así debe de sentirse el ave lanzada al vacío, y que por fuerza debe aprender a volar. Y se marchó a la vida, pisando la arcilla del camino. 

5 ago 2011

mínima reflexión de una joven insignificante

Estamos en un mundo de locos. Hablo de mi país, mi continente... mi planeta. 
Es curioso cómo en los últimos años y probablemente gracias a estas famosas redes sociales la gente ha podido estar más informada a cerca de todo lo que pasa. Se ha creado una especie de "conciencia" en las sociedades y ciudadanías nunca antes vista. Esto de estar siempre conectados nos ha hecho un pueblo relativamente vivo y con capacidad de organización espeluznante. Pero como no todo es blanco o negro, la excesiva información y conectividad siento que confunde a muchos, quizá a la mayoría. Existe tanta información y tan distinta, datos que se contradicen, rumores falsos que pasan por ciertos, la masificación de una idea a velocidades inimaginables. Siento que ha creado una especie de desconfianza generalizada hacia todo. 
Nos dicen que ya no podemos creer en los diarios, ni en las radios, ni en la tele... y en internet hay que saber buscar. Finalmente siendo asediados por todo tendemos a creer en aquello que nos es más fácil aceptar. Ya no se cree en la clase política (solo revise los niveles de aprobación de los gobiernos en latinoamérica y hayará porcentajes del tipo 23% de aprobación, 27%, 26% ...), ni en las grandes instituciones, ni en las personas, ni en las mismas estadísticas... y el sistema...
El sistema que cada día nos demuestra más que se está viniendo a pedazos, bolsas que se desploman en todo el mundo, advertencias de crisis económicas, temor. Gente que se aprovecha hay pordoquier. Oportunistas que no desaprovechan el momento para obtener más poder, más plata.
Si hasta incluso el mismo calentamiento global es en parte culpa de todo esto, comenzó con la segunda revolución industrial y la emisión de carbono al aire que se disparó desde ahí y no ha disminuido lo suficiente como para que nos sintamos tranquilos. Pronto se vendrán hambrunas más graves, sequías más fuertes, monzones más terribles, huracanes realmente temibles, todo esto para contribuir al caos que ya hay.

Y yo siento miedo. Me dan ganas de no creer en nada, de volverme una eceptica e ir en contra de todo. Porque si el único sistema que hasta ahora se ha mantenido estable y ha sobrevivido con los años, es el modelo Indio y el Chino, con desigualdades que hacen doler los ojos y el corazón, sin libertad, sin calidad de vida, entonces es que el mundo está muy mal. Me gustaría creer en una utopía, en que un día todo será hermoso... pero no soy capaz ni de crear una version propia de un "mundo feliz", ya que solo se me vienen ideas a lo Huxley. Por muy macabro que suene, el futuro a veces me parece solo más de lo mismo, tan predecible, como una caída libre que sabrás que terminará en huesos rotos, sangre salpicada y muerte. Y luego nada. Ni religión, ni vida eterna, ni salvación. Yo solo veo conflictos, estafas a gran escala, aprovechadores, políticos apernados que defienden sus intereses y muy pocas ganas de avanzar, finalmente, la muerte. Tranquila, como el suicida que después de dispararse ha de ver toda su vida en segundos, ha de recordar de forma alterada todo aquello que vivió, para finalmente cerrar sus ojos y entregarse a la nada. 
Muchas veces me dan ganas de no creer. De irme a vivir sola a una isla, construirme una casita de madera, aislarme de todo, comer lo que cultive, crie o caze. Olvidarme de toda esta sociedad de mierda en la que estoy incertada.


Pero, hay algo más... aún tengo esperanza... tengo esperanza porque cada martes en la noche, cada sábado, se que estoy trabajando para dejar este mundo un poco mejor, se que contribuyo a formar niños que se van a creer el cuento, que van a participar.
Aún tengo esperanza, porque cada vez que tomo la mano de la persona que amo me dan ganas de que haya futuro. 
Aún tengo esperanza, porque cada vez que veo esas risas inocentes de niños, tengo la certeza de que tendrán un mañana. 
Aún tengo esperanza porque tengo sueños, siento que tengo cosas que hacer por el mundo, siento que le debo la vida y debo retribuir de alguna forma. Me gusta creer en la gente y en las sociedades y en que vamos a salir adelante a pesar de todo.  
Realmente me hacen creer que existe un porvenir, de que vamos hacia algún lado. Lo que tengo miedo, la mayor parte del tiempo, es que ese "algún lado" sea peor que lo que es ahora.

De todas maneras, la bomba de tiempo ya comenzó su cuenta regresiva. Estoy segura de que los tiempos van a cambiar, de aquí a 30 años este no será el mundo que conocimos. Yo tendré 50 otoños... y miraré este momento, mi juventud, con nostalgia. Ahora es el tiempo que luego vamos a extrañar, ahora es momento de vivir. 

31 jul 2011

Conmigomisma

La verdad es que no se de que escribir, pero poseo la necesidad imperante de hacerlo. Ya lo he dicho antes, en alguna otra entrada, quizá hace años, para mi esto es más que un desahogo, es casi un vicio, una necesidad. A veces no escribo porque necesite decir algo, si no que simplemente por el gusto de hacerlo, de inventar historia, plasmar sentimientos que no son mios. Pero es como un vicio. Sentarme a escribir, pensar, meditar, buscar en los profundos recovecos de mi mente algo que decir, aunque no sea nada. Como el café, siempre busco una excusa para un buen café, si con decir que tomo más de 365 tazas de café al año... si hay días en que llego a tomar hasta 4. Un día de estos o en muchos años más, iré al médico y este me dirá que mi vida está jodida por el café, quizá muera de una taquicardia por el exceso de cafeína... ¿quién podría saberlo? La vida es tan frágil que esto podría ser lo último que escribo. Ayer podría ser la última vez que haya besado a alguien, o la última vez que haya dicho "te amo". Aunque espero que no sea así, aun siento que tengo cosas que entregar en esta esfera enferma de humanidad. Tengo sueños locos, quizá irrealizables. Le he dicho a algunos, quisiera ir al continente africano algún día, a trabajar por aquellos que solo poseen el hambre y una esperanza corroida por la realidad y la corrupción. Quisiera trabajar en grande. Pero todo eso se vuelve una pompa de jabón, cuando pienso que mi gran aspiración de vida es formar una familia y tener un perro. Pero la vida es frágil y los sueños son solo horizontes lejanos. Son necesarios, porque nos ayudan a caminar mientras estemos vivos. Pero una vez muertos, una vez del otro lado yo no se que decir, no se que pensar. Es raro que haya pensado tanto en la muerte y jamás haya podido dar con una respuesta satisfactoria a mi interrogante. Quizá no hay nada más... o quizá si. La mayor parte del tiempo quedo ahí, divagando entre si o no, preguntandome por un sentido, y el sentido de que la vida tenga sentido. Y puede parecer un juego de palabras pero, ¿tiene sentido que la vida humana tenga un sentido especial? ¿no será un poco egocéntrico (antropocentrico) de nuestra parte pensar que nuestra vida tiene sentido? No se, pero estos son los momentos en que luego tomo mi guitarra y toco largas melodías en acordes menores, melodías incoherentes y sin armonía. Notas de pregunta, notas al aire sin respuesta. No busco la calma en la música, no me tranquiliza, no encuentro respuestas ahí, pero es casi tan adictivo como escribir. A veces creo que si los sentiemientos pudiesen materializarse serían algo así como sonidos, notas de una guitarra, acordes, apregios. O quizá de un piano o una flauta traversa, tal vez una viola o un violoncello. Es decir cuando toco guitarra en estas situaciones, solo busco ponerme en sintonía con esas emociones, vibrar con esas cuerdas, que ellas hablen por mi en ese idioma que no llego a entender. Bien, si has llegado hasta acá leyendo, te lo agradezco, la verdad escribí solo para mi y para nadie más, si has leído y te ha parecido interesante, pues esto soy yo. Fue solo un correr de mi conciencia. Si llegaste hasta acá, gracias por escucharme (leerme en realidad).

28 jul 2011

Autoconfesiones de Invierno

Hoy después de tanto tiempo que ha pasado, ahora con un mayor repertorio de historias, caricias, abrazos, besos, paseos, amigos, amores, puedo mirar hacia atrás y darme cuenta de cuanto he crecido. 
Hace muchos años creí enamorarme por primera vez y si, quizá fué así. Pero al igual que muchos que viven esa misma historia, me rompieron el corazón dandome ilusiones falsas, esperanzas vacías. Los niños saben construir enormes castillos en el aire que luego la realidad se encarga de destruir de la forma más cruel que encuentra. Tengo la suerte de que mi autoestima nunca fué lo suficientemente baja como para hacerme una persona tímida, fría o distante. 
Siempre fui cariñosa y risueña, aún cuando las cosas me duelan. Y es que tengo una cuota de alegría en mi corazón que a pesar de lo dañada que pueda estar me hace sonreir. Se que hay gente en el mundo que amo y me basta con eso. Nisiquiera ha de ser necesario que me correspondan, aunque se que lo hacen. 
En el fondo de la vida no espero nada, fué lo que aprendí de esa primera gran historia que viví. No espero nada de la vida, ni de nadie. A veces me gustaría que las cosas fuesen de una u otra manera, pero he aprendido a asumir las cosas como son y simplemente dejarlas fluir , esperando que la gente sea lo suficientemente sincera conmigo (tal como yo soy con la gente) como para que estas cosas ocurran sin forzarlas.  
No me gusta forzar amistades, ni relaciones, ni saludos, ni besos, ni amores. Creo en la libertad de cada uno. Si te interesa bien, si no, bien también. Y voy por la vida con paso ligero, entregandome a las pasiones de lleno, arriesgandome una y otra vez a quebrar mi corazón completo. Pero así es como me gusta. Porque así cada historia tiene un real significado en mi vida, cuando termina, es un comenzar de cero. 
Me he quebrado en llanto verdadero muchas veces, pero sé encontrar en él, en la pena y el dolor ago bueno, algo que me hace feliz. Estoy viva, sufro, por esas cosas vale la pena seguir adelante. Por saber que vivo para mi y que estas historias son trascendentes en mi. Cuando me han flaqueado las fuerzas para seguir adelante, siempre he tenido una mano amiga que se tiende y me ayuda. A veces de personas que no me lo esperaba.
Mis amigos me han defraudado, algunos traicionado y no por eso dejan de ser mis amigos. A quienes he amado en mi vida, siguen siendo importantes, en recuerdo y por las cosas que aprendí de ellos.
Suele suceder que la gente, cuando nuevamente se enamora tiende a desvirtuar sus sentimientos anteriores, para autoconvencerse de que ahora si va enserio. Yo no. He amado y me he entregado de corazón a todos a quienes de verdad he amado.
Y hoy, después de tanto tiempo que ha pasado... Estoy orgullosa de seguir exponiendome toda. Jugandome el todo por la nada. Viviendo a flor de piel el sentimiento. Volviendome loca. Creyendo que el cielo es más azul los días en que te enamoras. Flotando, a mil metros sobre el suelo.

24 jul 2011

"Anda, deja que te acompañe que no es momento pa' andar sola"

Amalia se despertó despacito en aquella fría mañana. Nevaba y hacía frio en los huesos, dentro de la cama, bajo las mantas... definitivamente sentía que no había mejor lugar que ese. Cerró los ojos un ratito, sin dormirse denuevo. Pa' descansar, pa' animarse a enfrentar la vida otra vez. La pieza estaba casi oscura, solo se filtraba una débil luz por entre las cortinas de la ventana. El silencio se presentaba imperturbable. Cuando reunió la voluntad suficiente, se despegó rápido de las sábanas y fué directo a alimentar el fuego.
"Buena día Kalen" susurró, el fuego bostezó y paulatinamente fué consumiendo la leña, llenando de un cálido aroma la casa. Amalia acercó la cafetera al fuego, tomó una taza y se sentó a esperar, mirando distraida por el vidrio levemente empañado.
En realidad su mente estaba mucho más lejos, miraba en lo profundo de su alma el recuerdo de un muchacho, se ahogaba en su mirada. Se decía a si misma que era imposible imaginar cuánto lo extrañaba, y ella no acostumbraba a extrañar.
- "Amalia, tu café..."
- "Oh!, gracias Kalen... casi lo olvido"
- "¿Qué sucede Mali? te veo algo... distraida, ¿no será que aún piensas en...? "
- " No Kalen, no es él... definitivamente no es él."
Amalia miró sonriente al fuego, Kalen chisporroteó unos instantes
- "¿Entonces...?"
Amalia guardó silencio durante algunos segundos, sonriendo. Trataba de ordenar las ideas, pero estas parecían aún demasiado inquietas. Tomó un sorbo de café, dejo la taza en el mesón, se agarró la cabeza y la abrió con delicadeza. Agradeció su pelo corto en aquel instante, porque los pensamientos salieron a presión, y fueron a parar a todas partes. Cerró su cabeza y se sentó a observar.
- "¿Qué opinas Kalen?"
- "Pues bien, definitivamente no es él... pero, es otro. ¿Porqué piensas tanto en él? ¿te preocupa?"
Ah, eso es algo que el fuego jamás podría comprender. Amalia miró a Kalen con compasión y rió.
- "¡Pero de qué te ries niña! si la pregunta va enserio"
Los pensamientos revloteaban con un débil brillo azul, mostraban a ratos miradas, labios, momentos, siempre del mismo.
Amalia terminó su café, llamó a sus pensamientos con un suave silvido y todos sin excepción fueron a las palmas de sus manos. Ella los tragó nuevamente. Caminó descalza hasta el armario viejo, sacó algo de ropa para ponerse y un abrigo rahído.
- "Deberías tener algo de ropa decente Mali"
- "Cálla Kalen"
Se colgó unos cuantos amuletos que hayó por ahí e hizo ademán de salir.
- "Amalia, debes de estar loca, hace demasiado frío allí afuera, vas descalza, te congelarás"
Amalia miró por la ventana, nevaba aún.
- "Tienes razón, cuando pare un poco saldré... y me pondré zapatos, gracias Kalen... no se qué haría sin tí"
- "Probablemente morirías de frio"
Refunfuño Kalen, y volvió a su labor.
Amalia se sentó en una silla y miró al infinito. De pronto notó como una silueta se recortaba entre el blanco y el frío. El viento hacia flamear la capa y la bufanda de aquella misteriosa figura. Su vientre se hizo fluorescente en cuestión de segundos y sus ideas se inquietaron aún más. No sabía realmente si era él, pero lo presentía. Se quedó allí, a la espera de aquél que caminaba a duras penas entre el viento y los copos de nieve. Subió sus pies a la silla y se besó las rodillas. Despacito, dibujó un corazón empañado en el vidrio. El corazón latió deprisa.
Era él.

"Cuerpecito mio, en tanto lío que te he metido. Ahora viene él a curar con sus besos lo que me han hecho otros. Me tomará de la mano y me hará sentir feliz, aunque sea por un tiempo. El suficiente pa' pasar el invierno y pa' capear el frio...el café..."

Tocaron la puerta 3 veces, ella puso la cafetera cerca del fuego. Kalen la miró con recelo. Fué a la puerta y abrió. La fugura entró sin pedir permiso y cerró la puerta, lentamente fué descubriendo su cara, se bajó el gorro, se quitó la bufanda. A Amalia casi se le quebraron las piernas de la emoción, saltó a sus brazos y lo besó.


13 jul 2011

El paseo

- ¿Te sorprendí? - le dijo ella entre risas, un poco jugueteando, sacó sus manos de los ojos de él y lo miró de frente. Él sonreía, ligero. La miró con cariño y besó su mejilla - si, me sorprendiste, me asustaste, ¡no tenía idea de quien fuera! - dijo con tono sumamente irónico y coqueto. Rieron. Habían quedado de reunirse en el prólogo del libro.
Caminaron largo rato por el paisaje, hablando sobre cosas que no viene al caso mencionar. Pero estaban ahí, entre los grandes Plátanos orientales, todos amarillos hechos de acuarela y casi sin hojas, en esa tarde fresca y radiante de un julio casi invernal, las hojitas ocres y bermellón eran pinceladas del óleo de algún pintor.

Reían a cada instante entre el óleo, la tinta, la tela y el papel. Se reían de su autor. ¿qué saben de lo que sucede en los libros cuando nadie los lee?
Él cortó una flor de alambre para ella, el destino del libro decía que ellos no se conocerían, estaba escrito que ellos jamás se mirarían. Aún así, mientras nadie sabía, ellos se querían. Y ella lo besó lentamente, mientras la tinta se corría, mientras el óleo se resquebrajaba, mientras pasaban los años y el libro jamás se leía... porque ellos habían inventado su propia historia, y ahora tenían la esperanza de que un día, el tiempo borraría las palabras escritas.

1 jul 2011

Desperté

Hoy desperté tan cerquita de ti, casi rozandote. 
Y mi memoria te repasó mil veces, mis dedos temblaron un poquito al contacto con tu tibieza. Yacías allí, todo para mi. Tus colinas tus valles, tus bosques salvajes. 
Hoy desperté toda tuya, mi cintura era tuya... 
la había hecho tu mano como la corriente marina, 
pasó cien años sobre mi dulce piel.

Los segundos eran nuestros. 
Y nos quedamos allí a la espera del sol matutino de invierno, 
que calentara nuestros corazones fríos por la distancia que nos separó
durante tanto tiempo sin distanciarnos.

Se alzó tu corazón con la potencia de Poseidón, y movió los mares en mi cabeza, revolviendo las ondas de mi vida y de mi suerte.

Hoy desperté tan cerquita de ti, casi rozandote. 
Tu recuerdo se hizo un polvo fino que cubrió mi habitación. 
Como olvido que cubrió los dolores, como cartas que guardé en el fondo de un cajón. 
Te esfumaste como el humo que se fué, tantas horas atrás, tantos días quizá. 
Vapor que se me acarició la punta de la nariz y me dejó. 






Cansada de vivir con un recuerdo, entre mi imaginación y tu ausencia.



28 jun 2011

El juego del niño

Desde hacia muchos años que ya todo era un caos. Ya nadie recordaba en qué momento todo había dejado de funcionar. La guerra había consumido sus vidas, sus recuerdos y sus memorias, todo al tiempo en que toda la estructura se vino abajo y ya no quedó nada. Ya no habían estados, gobiernos, fronteras. Todo eran foragídos, enemigos, vagabundos.  


No había nada que echarle al sartén, ni camas donde dormir, ni techos bajo los cuales resguardarse. Ya no habían forestas a las cuales huir, todo eran ruinas de un mundo que había dejado tras de si mucho más que sueños rotos. Hombres destruidos, mujeres de miradas perdidas, cadáveres por doquier. Sangre coagulada en todos los rincones, cuerpos mutilados mezclados con escombros y polvo. La esperanza era una palabra muerta. El amor simplemente se había esfumado de los corazones. Los crímenes eran pan de cada día, cada individuo luchaba por su propia subsistencia. Pero pocos luchaban ya, puesto que la vida entera era una espantosa condena y quizá la muerte era el más preciado descanso, esa era toda la esperanza. 


Abominables hombres, si es que pudiésemos llamarles hombres, que vivían bien, solo pensaban en progreso. Pocos viajes hacían a la tierra, en general para conseguir esclavos y algunos elementos que allá afuera no existían. Todo para mantener en pie su sociedad perfecta al estilo mundo feliz.   


Entre todo este escenario desolador, tras el telón, un niño jugaba con pompas de jabón. Jugaba a hacer pompas y a reventarlas, mientras cantaba una canción. Iba casi desnudo, estaba desnutrido y muy débil, pero sonreía. No había una madre que lo cuidara, ni un padre que lo acompañara. Estaba solo, jugando con pompas de jabón. 




Gonzalo Ruiz. Como pompas de jabón. Óleo sobre lienzo 16" x 20"

11 jun 2011

puntos menos al Karma

Hoy estoy sin ánimos. 
Todo se fué en esas conversaciones y en el tratar de respirar el aire denso de sentencia y traición. 
Puedo decir, no luché hasta el final. Es decir, perdí. Perdí lo único que podía perder y perdí contra lo único que podía perder, perdí la credibilidad en mi misma, perdí contra mi. Las amistades... las promesas... los fuegos en las lunas llenas. Todo eso lo escondí por miedo, miedo a levantarme y defender lo que creía justo. La confusión no me permitió hilar ideas claras en mi mente y levantar mi trasero para hablar y decir que la situación era injusta. 

Solo pude defenderme a mi misma y de manera pobre. 

Mi contribución al hecho fué solo hacerlo más grave. Todo salió tan mal, de la peor forma posible. 

Finalmente no tengo ánimos de nada. Hoy me siento maldita. Maldita porque esto me pesará en la conciencia más de lo que desearía. Maldita porque será mi karma, hasta que haga algo bueno.

Sin más, sin ganas ni de salir... y que el alcohol me haga olvidar a ratos la desdicha. Sin ganas de pensar en los latidos de mi corazón y lo que me dicen. Sin ganas de soñar... me voy a dormir. Con la esperanza de que mañana sea otro día, donde pueda hacer mejor las cosas... 

30 may 2011

Solo a ti te sonríe el sol

Aún recuerdo los meses en que jugamos a ser felices juntos. En mi memoria reviso un album de fotografías, de mi y de ti, juntos en un marco, como en un cuadro de amantes para siempre. Y nos divertimos con nuestros corazones, enterrandolos y desenterrandolos, a los ojos del cielo celeste. No sé cómo fué que se nos ocurrió ese juego, creo yo que fué complicidad de amor. Aunque ahora solo a tí te sonríe el sol.
Volverán a mi las canciones del ayer, como pájaros navegando en las cuerdas de una guitarra invisible que va soltando notas al azar. Sinfonía caprichosa que quiebra los cristales de mis lágrimas en estallidos de carcajadas y sonrisas. Aunque ahora solo a tí te sonríe el sol. 
Pero después de esta infancia contigo no correspondida, que nunca debí vivir, hago memoria y te veo entre tanta luz, luz de luna lejana y azul. Luz fría y de nostalgia, radiante. Tus montes, tu cirio y tus musgos, tu piel blanquecina y tu mirada tibia de café de la mañana, te veo dispuesto en sábanas blancas, tu boca ofreciendo su humor delicado entre suaves marfiles que apenas brillan. Pero ahora solo a ti te sonríe el sol.
Resuena el eco de miles de parasiempres y teamos en mi craneo y me pregunto hoy ¿realmente fué así?... cada teamo mio debí parirlo con dolor y mi corazón de cristal se quebraba al escucharlos. Pero como a la arena vuelven las olas vuelven a mi los ecos, como un macho cabrío que embiste con fuerza, siento el golpe en mi cabeza. Me pierdo si saber muy bien porqué y recuerdo, que solo a tí te sonríe el sol.
El stock de mariposas de colores por el momento se ha agotado, los arcoíris, lunas cómplices, besos apasionados y amores prohibidos también. ¿Entiendes que lo único que supe hacer bien durante esos meses fué quererte? Ahora me hablan los árboles, me cuentan que un tiempo mi pensamiento fué solo un pájaro libre, libre como ahora soy yo, llena de vida y muerte, de llantos y de risas, de nostalgia y regocijo, de felicidad y de tristeza,de esperanza y desazón, de amor y odio. 


Al carajo el sol. Porque ahora soy libre.    

11 may 2011

corriente de la conciencia en otoño

Nos vamos llenando de veneno, como una condena voluntaria. Caemos en el vicio de admirarnos y extrañarnos. Cedemos a la tentación de bailar, con nuestros corazones desnudos al frio otoñal. Como una película en blanco y negro donde las miradas valen más que las palabras. No hablo de tí ni por tí, hablo de mi. Solo de mi. Porque mis días contigo se vuelven novela confusa y la retorica el pan de cada día. 
Luego olvidamos a instantes todo y caemos en la vida ... ¿Quién a visto al cangrejo?... entre mis sueños le he visto yo, he creído que en el fondo del mar nos uníamos sin quererlo, yo, el cangrejo, la complicidad. Oscuridad y alcohol. Ya no hay bailes ni deseos reprimidos solo sentimientos ardientes que buscaban el momento adecuado para atacar, como un felino que acecha a su presa pacientemente. 
Luego vuelve el frío otoñal, la película en blanco y negro de la que solo yo soy protagonista. Camino entre los grandes árboles de hojas caducas, vestido blanco y pelo suelto... buscando.

¿qué busco?... no lo se, pero aún no lo hayo. 

7 may 2011

11 de esos en 6 segundos...

Depronto se paró en seco, Ella dudó por unos instantes de lo que estaba haciendo. se hayó sola con él Buscando algo en algún lugar, en aquel lugar pequeño y distante, en aquel lugar abierto y concurrido. una Idea, una noción vino a Su mente, en algún momento determinado sintió que perdería la corudra. Temió perder la razón frente a él, no... frente a él no se debía cometer errores, Estaba de más aclarar que los sentimientos estaban a flor de piel. Habían corazónes rápidos y respiraciones fuertes, miedo, incertidumbre. Aparecieron en su pecho manatiales Brillantes, decidió observar con paciencia, calma. Esperó. lo miró a él, en sus ojos de grano tostado, Respiró, se hundió en su olor, navegó por los Mares profundos de la desesperación, las ánsias. Esperó, una vez más, un segundo más... Buscó dentro de ella, aquello que él parecía decírle, un mensaje había Entre lineas, pero así, de esa forma no podía. debían ser pacientes y esperar, quizá el tiempo le daría la razón a ella. quiso gritarle, pero de su garganta no salió voz alguna, solo un Silencio de ultratumba... quería susurrarle:
"Amado, sabrás entender que no puedo Decirtelo todo, pero si anhelas realmente aquello que dices, aquel Osculo del que hablas, entonces solo resta que descubras todo lo que deseo en el versal."

29 abr 2011

Ella nació en el seno del sol...

   Ella volvió a soñar con el Dragón. Con sus ojos amarillos, con su respiración profunda y ardiente. Al despertar decició que debía ir donde él, quizá ahora era El momento, entre sueños había intuido que quizá podía ser El momento.


   Confiaba plenamente en que ocurriría, que podría volar montada entre sus alas, tocar su áspera piel y sentir la tibieza de su cuerpo, ver lo mismo que él veía. Creía que el Dragón le ofrecería su libertad, que solo era cuestión de tiempo. Había desarrollado una paciencia increible en esos años, por eso no se apuró. Llegó a Senohel'sol, allí decidió esperarlo.  

Apareció depronto entre los cielos, sus grandes alas y su vigoroso pecho eran luminosos. Estubo un rato observandolo surcar el cielo, no sabía si él se había percatado de ella, pero no lo llamó, era prudente esperar. 
De pronto, imponente como era, bajó lentamente y con delicadeza, para posarse justo frente a ella. Su aspecto agresivo y terrible se esfumaba entre esos ojos dulces color miel, volvió a sentir su aliento ardiente y sintió que su corazón daba brincos de alegría. 
¿podría ser que finalmente...? ¿será ahora el momento en que..?
Muchas dudas se arremolinaban en su cabeza. Quedaronse entonces mirando de frente, ella y el Dragón, solos. Nadie más podía existir en ese instante, solo cabían ellos y nadie más. A lo mejor fueron segundos, pero para ella fué una eternidad. Una eternidad hermosa en que navegó en aquel tibio mar de miel. 

Pero algo rompió aquel instante, el Dragón se inquietó, comenzó a batir sus alas suavemente y se elevó unos metros sobre el aire. Ella lo miraba atentamente, seguía sus ojos. Hizo el Dragón una peligrosa pirueta en el aire, dió media vuelta y pareció irse. Pero justo antes de desaparecer, volvió la cabeza hacia ella.

Ella tiene su corazón tranquilo. Confía en que llegará el momento. Es el Karma, estan destinados a volar y morir juntos...

...algun día.