Es extraño, pero en ocasiones creo que sigues ahí, como el amigo que siempre debiste ser. Es complejo y confuso, y todo se funde entre lágrimas, confesiones, pasión y soledad. Y en una mezcla de algo turbio y doloroso te veo, sepultándome en tu memoria, extirpándome de tu alma, sanándote de mi como si un mal, desterrándome para siempre.
Pero quizá un día la vida nos sonría y nos devuelva la simpatía. Hasta entonces, solo adiós.
| Cerro provincia, 2011 |

