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6 mar 2012

Fantasmas

Eres tú, entre mis dedos y mis sueños. Tú, entre la tinta y el papel. Testigo de los crímenes cometidos con locura, víctima en mis sueños y tan perverso en la vida. Eres tú, el malherido... el que huye lejos y se esconde bajo el manto oscuro de la ausencia, te haces invisible en un instante, me olvidas y te olvido, un poco... te recuerdo, a veces ¿me olvidaste? No te asustes si te invoco a veces, despacito... susurrante, pero es necesario que sea así, porque a veces surges, del infinito... como una sombra olvidada y me pregunto qué será de ti. Y se extiende el abismo de incertidumbres sobre lo que fue alguna vez nuestra historia. Desde lo profundo aparecen tus palabras suaves... tan inocentes. Es que eres un niño que le tocó crecer demasiado rápido, te contaron cuentos que tuviste que creer. 
Es extraño, pero en ocasiones creo que sigues ahí, como el amigo que siempre debiste ser. Es complejo y confuso, y todo se funde entre lágrimas, confesiones, pasión y soledad. Y en una mezcla de algo turbio y doloroso te veo, sepultándome en tu memoria, extirpándome de tu alma, sanándote de mi como si un mal, desterrándome para siempre. 
Pero quizá un día la vida nos sonría y nos devuelva la simpatía. Hasta entonces, solo adiós. 


Cerro provincia, 2011

10 dic 2011

A veces...

A veces todo me parece una brutal mentira,
las sonrisas, las miradas, los abrazos y hasta las palabras.
Todo parece una macabra invención
de algún ocioso novelista que prepara solo la calma 
antes del choque entre las dos fuerzas antagonistas.
De una u otra manera a veces siento que todo se caerá a pedazos.
Los acordes, los bailes y los silencios.


Suerte que es solo raras veces. 
El resto del tiempo... todo me parece hermoso. 



21 nov 2011

Entre el caos de mi pieza

Hoy ... he estado pensando. A propósito del orden de mi pieza y de reencontrarme con cosas que me hacen recordar, suspirar, llenarme de un poco de nostalgia mezclado con felicidad. 
Y si... las cartas de amor y todas las palabras de amor son ridículas, como dijera Pessoa, como repitiera yo tantas veces y como me dijeran a mi otras tantas. Y lo son más aún cuando quedan obsoletas. Leo cartas de amor, llenas de alabanzas, llenas de pasión, llenas de promesas de futuros imposibles, llenas de parasiempres, llenas de vida juntos, viajes, hijos y hasta jubilación. Y pienso, que es ridículo. 


Es ridículo, pero hasta cierto punto, tierno. De alguna forma comprendo que los jóvenes estamos echos de eso. De sueños, de ilusiones, de proyectos. Y esas palabras ridículas no son más que la expresión de ello. La juventud es la etapa de la vida en que se tiene fe en que existe el futuro, esa sensación de inmortalidad es precisamente porque tenemos la fiel convicción de que el futuro viene, de que la muerte no es una posibilidad para nosotros. 
Pero así se nos van los días, ideando porvenires y olvidando que el momento presente es único e irrepetible. 


Yo también tengo proyectos, ilusiones... y me los guardo para mi. También me creo inmortal. También he dicho para siempre. Y... a pesar de todo sigo escribiendo ridículas cartas de amor... quizá hoy con menos promesas, con menos parasiempres, con menos futuro... 


Soy a fin de cuentas, una ridícula joven cualquiera, locamente enamorada. 

20 sept 2011

La loca

Se resbalan dulces palabras desde las bocas, susurradas como la brisa. Y caen lentas en la piel y por los ejes. Mancha la tinta, sin remedio, la carta con las cosas que no se dijeron. Avanza irremediablemente segura hacia las confesiones y ahoga la verdad. 
Y la que escribiera aquellas letras abandona una lágrima sobre el líquido derramado. Luego abre la ventana y escapa, va hacia las nubes, porque estar allí la reconforta. Un hogar ligero y volátil, temporal y embustero. Con el humo se inventa nuevos mundos, moldea días, besos y cuerpos. Luego baja y en su escritorio yace aquella carta asesinada, y llora. Se escandaliza porque dentro de ella florece un sentimiento y se sienta de nuevo, entre la amargura y la soledad a despojarse declaraciones falsas. 
Es cuando los semblantes amorosos asedian su confundida cabeza, mirándola con bocas suaves, con ojos risueños, con manos amigas. Entonces en su desesperación abre sus venas y descubre dentro de ella el olor nauseabundo del engaño, todo revienta, todo explota, todo acaba. Solo restan dolor y ausencia. 

28 jul 2011

Autoconfesiones de Invierno

Hoy después de tanto tiempo que ha pasado, ahora con un mayor repertorio de historias, caricias, abrazos, besos, paseos, amigos, amores, puedo mirar hacia atrás y darme cuenta de cuanto he crecido. 
Hace muchos años creí enamorarme por primera vez y si, quizá fué así. Pero al igual que muchos que viven esa misma historia, me rompieron el corazón dandome ilusiones falsas, esperanzas vacías. Los niños saben construir enormes castillos en el aire que luego la realidad se encarga de destruir de la forma más cruel que encuentra. Tengo la suerte de que mi autoestima nunca fué lo suficientemente baja como para hacerme una persona tímida, fría o distante. 
Siempre fui cariñosa y risueña, aún cuando las cosas me duelan. Y es que tengo una cuota de alegría en mi corazón que a pesar de lo dañada que pueda estar me hace sonreir. Se que hay gente en el mundo que amo y me basta con eso. Nisiquiera ha de ser necesario que me correspondan, aunque se que lo hacen. 
En el fondo de la vida no espero nada, fué lo que aprendí de esa primera gran historia que viví. No espero nada de la vida, ni de nadie. A veces me gustaría que las cosas fuesen de una u otra manera, pero he aprendido a asumir las cosas como son y simplemente dejarlas fluir , esperando que la gente sea lo suficientemente sincera conmigo (tal como yo soy con la gente) como para que estas cosas ocurran sin forzarlas.  
No me gusta forzar amistades, ni relaciones, ni saludos, ni besos, ni amores. Creo en la libertad de cada uno. Si te interesa bien, si no, bien también. Y voy por la vida con paso ligero, entregandome a las pasiones de lleno, arriesgandome una y otra vez a quebrar mi corazón completo. Pero así es como me gusta. Porque así cada historia tiene un real significado en mi vida, cuando termina, es un comenzar de cero. 
Me he quebrado en llanto verdadero muchas veces, pero sé encontrar en él, en la pena y el dolor ago bueno, algo que me hace feliz. Estoy viva, sufro, por esas cosas vale la pena seguir adelante. Por saber que vivo para mi y que estas historias son trascendentes en mi. Cuando me han flaqueado las fuerzas para seguir adelante, siempre he tenido una mano amiga que se tiende y me ayuda. A veces de personas que no me lo esperaba.
Mis amigos me han defraudado, algunos traicionado y no por eso dejan de ser mis amigos. A quienes he amado en mi vida, siguen siendo importantes, en recuerdo y por las cosas que aprendí de ellos.
Suele suceder que la gente, cuando nuevamente se enamora tiende a desvirtuar sus sentimientos anteriores, para autoconvencerse de que ahora si va enserio. Yo no. He amado y me he entregado de corazón a todos a quienes de verdad he amado.
Y hoy, después de tanto tiempo que ha pasado... Estoy orgullosa de seguir exponiendome toda. Jugandome el todo por la nada. Viviendo a flor de piel el sentimiento. Volviendome loca. Creyendo que el cielo es más azul los días en que te enamoras. Flotando, a mil metros sobre el suelo.

3 jun 2011

Ella y Él

Habían quedado de verse a las once menos cuarto en el parque, en el tercer banquito. Ella había llegado con bastante anticipación, así que se dedicó a recorrer los alrrededores, sin alejarse demasiado de ahí, por miedo a perder irremediablemente la oportunidad de esa cita. Se acercó a un arbusto con grandes flores amarillas, tomó una y la puso sobre su lóbulo derecho. 
Con delicados movimientos fué al banquito y se sentó, sacó un libro del morral y comezó a leer, para comerse las ganas de acelerar el reloj. Se entretubo leyendo largo rato, auque sin prestar demasiada atención, cuando se percató de la hora. Eran las diez y cinco y el parque se veía solitario, de no ser por los pajarillos que revoloteaban por ahí, y por ella. Su corazón se aceleró un poco, pero decidió seguir leyendo.
De pronto, con el rabillo del ojo percibió aquella silueta inconfundible, reconoció los pasos rápidos a lo lejos. Cerró el libro y lentamente lo guardó en el bolso. Con lentitud y gracia alzó la vista hasta encontrarse de frente con la mirada del muchacho. 
- llegas tarde... - dijo ella.
- llego tarde... -respondió él - perdó... -
- ¡no importa! - interrumpió ella, levantandose de un brinco y colgandose del brazo del chiquillo. El manzanillón a un lado la hacía ver algo graciosa, pero fresca y juvenil. Su vestido blanco jugaba a descubrir partes de sus muslos . Su mirada misteriosa y sincera eran algo hipnotizante.
 --
Cuando por fin se propusieron despedirse, ambos llevaban la sensación de gusto a poco en la piel. Se miraron a los ojos y ambos adivinaron qué debía suceder, pero también porqué no sucedía. Guardaron silencio unos instantes, mirandose de frente, hasta que ella rompió aquel momento con una dócil sonrisa. 
- Te debo un café ... - improvisó él, arriesgandose a continuar con el juego.
- quizá... - respondió ella, con un vacío en su corazón. Quizá por las ganas que tenía de gritarle que deseaba verlo a cada instante y que casi cualquier excusa era buena - ¡Pero a la próxima no llegues tarde! - aventuró ella, tratando de parecer un poco dura, algo indiferente. Él se avergonzó un poco. 
Finalmente se dieron un beso en la mejilla para decirse adiós, lo último que separaron fueron sus manos, para partir hacia rumbos opuestos. No había caminado una veintena de pasos cuando sintió ese andar rápido de quien corre para alcanzar la vida, se giró y lo vió a él, a pasos de ella. Él la miró en silencio, un breve intante, que fueron mil años, con suavidad rodeó con sus manos la cara de ella y la besó, luego, dió media vuelta y se fué. Pero esta vez, para siempre.   


31 may 2011

La espuma del café

Ya era tarde cuando decidí hacerme un último café aquella noche. Mientras esperé que hirviera el agua en la tetera, pensé en que el día había sido algo extraño, como un día silencioso, sin serlo en realidad. Un pensamiento que me seguía cual sombra había obtenido toda mi atención.

Al despertar en la mañana, mientras lentamente abría los ojos, sentí que despertaba con el recuerdo tan nítido de él, a mi lado, solo haciendome compañía en la mañana de lunes. El sol matutino que se colaba por la ventana creaban un ambiente lo suficientemente tibio en la habitación como para que no fuera un suplicio salir de la cama. Tomé un libro y despacito me puse sobre las sábanas a leer y disfrutar de algunas páginas, antes de ir a por el primer café de la mañana. Y entonces en mi memoria surgió el recuerdo cálido de su abrazo y de su voz diciendo "amor". 
Y unas mariposas giraban en torno a él, giraban como giró luego la espuma en mi café. 


Luego pensé en él cuando me duché, el agua que corría caliente sobre mi espalda y acariciaba mi cuerpo delicadamente me recordo a sus manos, que como el artista, esculpían mi cuerpo en su memoria para siempre. Y sentí su olor en el agua que se fué, pero no quize retenerla. Cuando al salir de mi casa miré al cielo por primera vez, recordé las hojas del otoño que nos vió nacer y las comparé con las hojas del otoño que me vió llorar, otoño de hoy, y todas sus hojas que ahora al caer, me recuerdan a las últimas gotitas que le heché al café.

Luego en la tarde cuando ya volví, me tiré en la cama dispuesta a dormir, un rato. Pero de tantas vueltas que me di, desordené la cama y al sueño no vi, finalmente me senté a escribir, pensando solamente en lo que me recuerda a ti y en las palabras pronto descubrí, que te escondías, de mi. Me dispuse finalmente a tomar este café y las animas que suben desde él, se divierten apenas rozandome la piel. Y en la espuma gira lo que no alcazé a decirte muy bien.    




   

30 may 2011

Solo a ti te sonríe el sol

Aún recuerdo los meses en que jugamos a ser felices juntos. En mi memoria reviso un album de fotografías, de mi y de ti, juntos en un marco, como en un cuadro de amantes para siempre. Y nos divertimos con nuestros corazones, enterrandolos y desenterrandolos, a los ojos del cielo celeste. No sé cómo fué que se nos ocurrió ese juego, creo yo que fué complicidad de amor. Aunque ahora solo a tí te sonríe el sol.
Volverán a mi las canciones del ayer, como pájaros navegando en las cuerdas de una guitarra invisible que va soltando notas al azar. Sinfonía caprichosa que quiebra los cristales de mis lágrimas en estallidos de carcajadas y sonrisas. Aunque ahora solo a tí te sonríe el sol. 
Pero después de esta infancia contigo no correspondida, que nunca debí vivir, hago memoria y te veo entre tanta luz, luz de luna lejana y azul. Luz fría y de nostalgia, radiante. Tus montes, tu cirio y tus musgos, tu piel blanquecina y tu mirada tibia de café de la mañana, te veo dispuesto en sábanas blancas, tu boca ofreciendo su humor delicado entre suaves marfiles que apenas brillan. Pero ahora solo a ti te sonríe el sol.
Resuena el eco de miles de parasiempres y teamos en mi craneo y me pregunto hoy ¿realmente fué así?... cada teamo mio debí parirlo con dolor y mi corazón de cristal se quebraba al escucharlos. Pero como a la arena vuelven las olas vuelven a mi los ecos, como un macho cabrío que embiste con fuerza, siento el golpe en mi cabeza. Me pierdo si saber muy bien porqué y recuerdo, que solo a tí te sonríe el sol.
El stock de mariposas de colores por el momento se ha agotado, los arcoíris, lunas cómplices, besos apasionados y amores prohibidos también. ¿Entiendes que lo único que supe hacer bien durante esos meses fué quererte? Ahora me hablan los árboles, me cuentan que un tiempo mi pensamiento fué solo un pájaro libre, libre como ahora soy yo, llena de vida y muerte, de llantos y de risas, de nostalgia y regocijo, de felicidad y de tristeza,de esperanza y desazón, de amor y odio. 


Al carajo el sol. Porque ahora soy libre.    

20 may 2011

La confesión de Μέδουσα

Quiero que me ames, sin esperanzas, sin parasiempres, sin futuro... 
sin promesas, sin compromisos, sin razones... 
sin ataduras, sin cordura, sin ansias.

Amame con toda el alma, 
con todo el cuerpo, con todo lo que alcanza. 
Amame hoy, que no existen mañanas.
 Sedúceme y hazme adícta a tus besos fríos,
besos de hiel, que predican la sentencia condenatoria
de mi alma vagabunda en oscuro destino.

Pero...

 ...no me expongas tu corazón de piedra. 
Que la dueña de tu corazón sea la dama de la noche, 
fría y oscura, la dama de la perdición. 
Ofrecele tu corazón a la soledad y la incertidumbe. No a mí. 
No sabría que hacer con tu corazón y es probable que lo rompa 
en mil pedazos en un acceso de locura. Ámame... pero no con el corazón.


   

16 may 2011

Besos

"Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.






Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
"


 "Besos" - Gabriela Mistral 

Para el cuarto hombre que besé en mi vida. Y al primero que besé con el más profundo amor. Amor que aún palpita en mis venas, amor que aún no olvido...

La escirtora

Una copa de vino a medio tomar en su escritorio, cientos de papeles escritos a mano, arrugados, tachados, corregidos, desechados y salvados. Llevaba la mirada perdida, el cigarro en su mano se consumía implacablemente dibujando misteriosas figuras en el aire. Las manchas de café y las tazas vacías solo contribuían al caos. 
Eso era ella, aquel escritorio. Se había condenado en el momento en que había decidido vender sus palabras, ya no había vuelta atrás. Aquella sentencia perversa la perseguía. Pero ya había terminado su trabajo por hoy, eran las cuatro y media de la madrugada, mucho antes de lo que habitualmente solía decidir que sus parrafos estaban finalizados. 
Ese día todas sus palabras le parecían vacías, sin embargo le gustaba ese resultado vacío. Ese capítulo sería el más vacío de su obra, vacío como la vida de su personaje, vacío como su propia vida. 
Entonces se apoyó en el respaldo de su silla y comenzó a recordar. Acordóse de una hoja que guardaba de sus 15 años, abrió un cajón y la extrajo. Leyó:

<< Te amaré, en silencio te amaré. Sin que lo sepas, te amaré. Y me aprovecharé de tu ignorancia, te ocuparé como consuelo. Porque cuando me abraces largo rato, te amaré. Tan discreta seré, tanta calma seré. Tras la mirada indiferente, yo, te amaré... >>
Lleno de adolescencia, pensó. Hormonas, timidez... Siguió buscando en el papel "algo", pasó sus lectores ojos a velocidad vertijinosa sobre aquellas palabras. 
<< El amor no muere. ¿Te mueres?. Si, de envidia porque soy feliz, sin ti. Un latido y la razón que se devive por callarlo... >>  
Resentimiento, pensó. Guardó la hoja, desilusionada. Tomó un trago de vino, aquel sabor amargo y algo aspero que recorrió su garganta. Su soledad era la culpable...
 

15 may 2011

apuntes de la otra noche...

Ella lo miraba de lejos, disimuladamente. En silencio memorizaba cada uno de sus movimientos. Los bajos sonaban fuertes en su pecho.
Sabía que él la había visto, y que solo esperaba el momento adecuado para acercarse. Luego de unas jugarretas sucias entre amistades y parejas de una noche, sin saber muy bien cómo, finalmente estaba sola con él, el tercer vaso de ron medio-vacío que había dejado en la barra unas pistas más atrás le daba vueltas en la cabeza. Las notas de la canción le sonaban vacías, pero en las palabras, algo le hacía sentido. 

Y quizá efecto de la sustancia o del fuego que se encendía en su interior, le susurró al oido una canción que nació de sus víceras... - anhelo que tus labios rocen mi vientre - y él, desesperado púsole súbitamente la mano sobre la mejilla - y que tus manos preciosas exploren lo inexplorado - y la paró de golpe, sus miradas de fuego lo decían todo - deseame con lujuria, no me ames por esta noche - la puso frente a si, tan cerca... la desafiaba a que no se amaran  - aprovechame ... hazme tuya... - y se fueron discretamente de allí, escapando de todo y de nada...


   

13 may 2011

La partida...

 
He quizá encendido 
                       demasiados corazones con la mirada.

Estoy, a lo mejor, a punto de 
                                 causar una tragedia.


Quizá es momento de que me vaya...
                                                y vuele lejos...


4 may 2011

El maravilloso mundo de Javiera

Hoy fué un día extraño. Si, debo reconocerlo. No comprendo bien cómo me siento. Aparte de que me siento mal por el incipiete resfriado, mi corazón anda raro. Como que algo no me ha dejado tranquila hoy y sinceramente no se que podrá ser. 



Sin embargo miró lejos. A pesar del miedo, a pesar del cansancio. Decidió que no era momento para mirar el suelo. A veces sentía que si su vida tubiera un soundtrack, sería un solo... un solo de piano ...  como aquella canción que ahora le daba vueltas en su cabeza "Comptine d'un autre été" de Yann Tiersen. Sentía escalofríos, presentía que se avecinaba un tiempo en que no se sentiría bien, pero la música la ayudaba a resistir. A sentirse protagonista de una película en la cual no existían más personajes que ella, su sufrimiento y su soledad. Realmente sentía que lloraba por amor. Sin lágrimas que derramar, sin expresión triste en la cara, era el llanto de su alma que escapaba en forma de suspiros, de frio, de vacíos, de silencios. Por eso, miró lejos... decidió que no era momento para mirar el suelo...

 

3 may 2011

el cuervo...

Presurosa lo escondo en mi mente. MIENTO. Sé que no debo tenerlo aquí, precisamente ahora. Añoro.  Escondo tras la sonrisa inocente, tras la mirada sucia y el comentario delicado. Ahí lo escondo. Me rehuso a tus ojos porque me has echo prometer que no existiría. Pero ahí está. No son nuevos tiempos. 
Llevo el corazón herido de años y a nadie parece importarle. Ni a mi. De vivir sin que exista el mañana, vivir mendigando noches, vivir mendigando abrazos. Vivir de sobras de amor. Está dicho, ya lo dije. Ya no escondo... ya no miento. 
Me arriesgo al fuego, a tus labios. Me entrego al futuro como niño a los brazos de su madre. Hazme sufrir, incierto destino. Allí encuentro la vida misma, el entuerto de mi estomago y el latido profundo. 
¡Ay extraña suerte! delirios de alegrías y alegres carcajadas, todo máscaras, todo teatro, luego se cierran las telas y todo es la misma mierda. 
Llantos y lágrimas ... siempre lo mismo. No duermo, no como, no alcanzo. Corro tras el segundero a deternerlo un momento. Pero no recupero y cada vez va peor. Como cayendo en espiral, cual perfecta sinfonía en La menor que decae lentamente hasta quedar en eterno silencio. 

Suerte que el pájaro deja su nido...

27 abr 2011

Un balance de vida, un buen tema, una visión positiva...


Después de cosas como la que me sucedió, queda solo mirar el horizonte, levantarse y seguir caminando. Vendrán tiempos mejores, vendrán tiempos de gozo. No tengo duda de eso. 
No quiero olvidar en realidad, nada de lo que sucedió. A fin de cuentas fué una linda historia, fué un bello momento que se enturbió al final. Ahora todo es caos. Si bien aún no entiendo qué sucedió con la persona de la que me enamoré, que ya no la encuentro por ninguna parte, ya tampoco la busco, es parte de otra historia. Ahora no quiero enamorarme por un tiempo, al menos eso pretendo. Pero no manejo mi corazón que es caprichoso y loco. Pero no descarto la posibilidad de pasarla bien, quizá alguien llegue a mi vida y tampoco quiera enamorarse. Solo queramos sentirnos queridos, una breve historia, sin cosas profundas, sin "para siempres" ... quizá llegue algún chico que solo quiera pasarla bien, que solo quiera hacerme sonreir, que solo quiera quererme y nada más.

La otra vez hacía un balance de estos meses. Pensé en qué era lo mejor, en qué era lo peor. Hay muchos momentos que ahora guardo en el rincón de "recuerdos muy buenos", muy pocos los tiro a ese rincón donde todo se cubre de polvo. Por ejemplo recuerdo con mucho cariño todas esas veces en que me quedé sin respirar, muchas mañanas en pijama y risas cómplices. Guardo besos hermosos, palabras que me tocaron el corazón y poemas que quizá nunca debieron ser mios, pero que lo son. A todo esto del balance vino a mi mente en el momento en que tube el impulso de romper todo aquello que me recordara a él, pero vi unas fotos en que eramos tan felices, vi unas cartitas en que me escribía con tanto amor, que me dije a mi misma algo que realmente me sorprendió. Estube a punto de hacer una estupidez, estube a punto de sembrar rencor... eso no va conmigo. Asi que finalmente decidí ver lo bueno de toda esta historia. Ya no se si estoy triste o no, solo se que ya no me quedan lágrimas y mi apetito parece haber partido para siempre. Pero ya de a poco me acostumbro al nuevo ritmo. Y eso es bueno, me da esperanzas. 


Lo que es "ahora", "hoy"... solo tengo ganas de bailar...

25 abr 2011

corazón de papel...

Deja de llorarme, corazón maldíto.
Déjame ser libre como yo quiero,
no me cohartes porque volar anhelo.


Ojalá acaben los días en que lo busco con afán, solo para saber si está allí ese puntito verde. Su presencia solo sirve para torturarme. Sigue ahí, paciente... como si esperara a que reviente. Como si fuera un fantasma omnipresente, como un pensamiento que vuelve reiteradamente a atacarme mientras intento superarme. Lo que pasa es que aún no entiendo qué es lo que estaba mal en todo eso. Era tan hermoso lo que creía que había y de pronto todo se fué la hoyo. No hubo más corazones, no hubo más risas, no hubo más nada. Solo me quedó mi llanto, las tazas de café, mi gato y una gran incertidumbre. Hasta el apetito se me escapó entre tanta cosa...
En el fondo hay algo que me mata, y es el no estar segura de lo que sucedió. Hoy sin embargo puedo estar segura de que ya no lo amo, pero aún así le estimo. Lo quiero demasiado, casi tanto que a veces pienso que puede ser lo contrario. 
Ahora leo el libro que me destruyó un sueño, no quiero hallar en él lo que está mal con mi vida, pero lo leo por curiosidad, a ver si me da alguna respuesta.
Así que en las mañanas me acompaña el frío, una taza de café y el libro. Ahora pienso, reflexiono. En el fondo así estoy mejor, más tranquila. Quizá ya no me hacía bien su compañía, ahora que estoy conmigo, me doy cuenta de lo mucho que me había perdido de mi misma. Estoy más grande, más madura... y no me di cuenta de cuánto crecí hasta que pude hallarme sola conmigomisma. La soledad es una buena compañera cuando se la necesita.
Ahora medito, me doy cuenta de que todo esto me ha echo crecer. Toda esta historia me ha ayudado a lograr grandes cosas conmigomisa. En el fondo ahora me valoro profundamente. Camino por la calle y me descubro feliz, no alegre, pero profundamente feliz, una mujer que goza de ser quien es. Porque sé que aunque caiga, sé levantarme sola, porque sé que si caigo, vendrán a ayudarme mis amigos, porque sé que si no puedo levantarme... tengo una familia que me ama, que me respeta y que vendrá a alentarme para que una vez más... me levante.



Aunque tengo un constante blah blah en mi cabeza que murmura cosas todo el día, a ratos escucho el silencio, mi silencio, porque a veces pienso que me conosco tanto que adivino lo que voy a pensar, entonces simplemente lo dejo fluir... y entre que aparece el nuevo pensamiento oigo ese exquicito silencio, en el cual me dedico simplemente a observarme. Sé mucho sobre mi y no siento que tenga que contarle al mundo lo que se de mi misma, quizá nunca nadie sepa esas cosas, porque no están sobre ningún papel, porque no se lo he contado ni al viento. Y es hermoso saber que sé cosas sobre mi que nadie más sabe... que nadie nisiquiera sospecha.

Pero en fin, mi corazón no es de papel...