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6 mar 2012

Fantasmas

Eres tú, entre mis dedos y mis sueños. Tú, entre la tinta y el papel. Testigo de los crímenes cometidos con locura, víctima en mis sueños y tan perverso en la vida. Eres tú, el malherido... el que huye lejos y se esconde bajo el manto oscuro de la ausencia, te haces invisible en un instante, me olvidas y te olvido, un poco... te recuerdo, a veces ¿me olvidaste? No te asustes si te invoco a veces, despacito... susurrante, pero es necesario que sea así, porque a veces surges, del infinito... como una sombra olvidada y me pregunto qué será de ti. Y se extiende el abismo de incertidumbres sobre lo que fue alguna vez nuestra historia. Desde lo profundo aparecen tus palabras suaves... tan inocentes. Es que eres un niño que le tocó crecer demasiado rápido, te contaron cuentos que tuviste que creer. 
Es extraño, pero en ocasiones creo que sigues ahí, como el amigo que siempre debiste ser. Es complejo y confuso, y todo se funde entre lágrimas, confesiones, pasión y soledad. Y en una mezcla de algo turbio y doloroso te veo, sepultándome en tu memoria, extirpándome de tu alma, sanándote de mi como si un mal, desterrándome para siempre. 
Pero quizá un día la vida nos sonría y nos devuelva la simpatía. Hasta entonces, solo adiós. 


Cerro provincia, 2011

4 mar 2012

Por tanto extrañarte



A veces el viento me traía tus caricias, con suaves brisas acariciaba mis mejillas, delicadamente... casi como si se arrepintiera de hacerlo. 
Y en el horizonte se dibujaba tu silueta desnuda, tu pelo alborotado, tus hombros firmes. En el silencio escuchaba el eco de tus labios rozando mi gastada piel.
Los atardeceres resplandecían colores ardientes, como tu corazón, el cielo se teñía de sangre hirviente que escapaba de mis venas para unirse húmedamente con tu recuerdo en ese paisaje onírico.
Desde lejos tu abrazo cálido se mezclaba con el frío penetrante. Caía en mi abismo tu luz candelaria. Mis manos te extrañaban, mis pechos te extrañaban, mi vientre te extrañaba. Mi corazón latía sin locura. 
Escapábanse águilas de garras afiladas de mi mente, pesadillas agrias que se enredaban en mi pelo y caían lentamente por mi espalda, hiriendome este cuerpecito mio, que no se aguantaba ni los huesos. 
No me acostumbraba a tu ausencia, asi que busqué tu escencia en las cosas dulces que la tierra inhóspita y final me ofrecía amablemente. Te vi en las montañas, en las nubes, en el aire, en las olas del mar, en las corrientes de los rios, en el calafate, en los ojos del zorro salvaje, en el vuelo del cóndor, en el cantar de las bandurrias, en el color de la parina, en la grandeza de la ballena, en la oscuridad de la noche, en la inmensidad de la pampa, en la delicadeza del llao-llao, en el correr ágil del guanaco... te vi, en el centro de Tierra del Fuego, te vi.



10 dic 2011

A veces...

A veces todo me parece una brutal mentira,
las sonrisas, las miradas, los abrazos y hasta las palabras.
Todo parece una macabra invención
de algún ocioso novelista que prepara solo la calma 
antes del choque entre las dos fuerzas antagonistas.
De una u otra manera a veces siento que todo se caerá a pedazos.
Los acordes, los bailes y los silencios.


Suerte que es solo raras veces. 
El resto del tiempo... todo me parece hermoso. 



29 nov 2011

Corrientes de conciencia

Tengo que encontrarte, para decirte que te necesito, pero solo doy vueltas en círculos laberínticos que me pierden. 
A veces tengo miedo, y te busco para que me cuentes sus secretos y así sentirme más valiente, y tú me dices que me amas y me abrazas, me haces sentir tan pequeña y feliz. 
Dios puso una sonrisa hermosa en tu rostro, y soy afortunada de que a veces me dediques alguna, y de tener tu calor. Tus olores danzan graciosos y livianos sobre tu piel, hacen rondas alrededor mio. 
Pero camino y me pierdo, porque te necesito, y necesito encontrarte para decírtelo, pero pareces tan distante... tan distante.
Luego te apareces rodeado de estrellas, tus huesos amarillos brillantes me enjaulan dentro de tu corazón, volando a 500 metros sobre el mar. 


27 nov 2011

Intranquilidad



El miedo y la angustia carcomen las entrañas, se acelera el pulso y la idea de un cambio radical en los planes viene a mi mente como un relámpago que repentinamente rompe con la tranquilidad de mi vientre. Manos temblorosas... no hay calma.


23 nov 2011

Transeúntes

Es algo sabido que el sistema en el que estamos inmersos está cada día más hostil. 
Sin embargo nos pasamos transitando por la vida como quien no es capaz de dirigir ni siquiera el propio andar. La cuestión esencial es creerse el cuento, nada más. 



21 nov 2011

Entre el caos de mi pieza

Hoy ... he estado pensando. A propósito del orden de mi pieza y de reencontrarme con cosas que me hacen recordar, suspirar, llenarme de un poco de nostalgia mezclado con felicidad. 
Y si... las cartas de amor y todas las palabras de amor son ridículas, como dijera Pessoa, como repitiera yo tantas veces y como me dijeran a mi otras tantas. Y lo son más aún cuando quedan obsoletas. Leo cartas de amor, llenas de alabanzas, llenas de pasión, llenas de promesas de futuros imposibles, llenas de parasiempres, llenas de vida juntos, viajes, hijos y hasta jubilación. Y pienso, que es ridículo. 


Es ridículo, pero hasta cierto punto, tierno. De alguna forma comprendo que los jóvenes estamos echos de eso. De sueños, de ilusiones, de proyectos. Y esas palabras ridículas no son más que la expresión de ello. La juventud es la etapa de la vida en que se tiene fe en que existe el futuro, esa sensación de inmortalidad es precisamente porque tenemos la fiel convicción de que el futuro viene, de que la muerte no es una posibilidad para nosotros. 
Pero así se nos van los días, ideando porvenires y olvidando que el momento presente es único e irrepetible. 


Yo también tengo proyectos, ilusiones... y me los guardo para mi. También me creo inmortal. También he dicho para siempre. Y... a pesar de todo sigo escribiendo ridículas cartas de amor... quizá hoy con menos promesas, con menos parasiempres, con menos futuro... 


Soy a fin de cuentas, una ridícula joven cualquiera, locamente enamorada. 

7 nov 2011

Juegos temporales

Lentamente mis manos acariciaban tus hombros desnudos, apenas rozando con mis dedos tu calida piel, iba rastreando en tu clavícula, en tu esternon, en tu abdomen, en tu ombligo, en tu cintura, en tus muslos... el origen de tu palpitar acelerado, la razón de tus manos tambaleantes, el motivo de tu ánimo intranquilo. Recorro en silencio con mi nariz tu brazo y en la oscuridad busco con mis labios tu boca, tu lengua. 
Con calma te tomaré de las manos y te diré que llegó la hora. Extenderémos nuestras alas y entonces saltaríamos, hacia la muerte y la vida después de ésta, hacia el fuego y la sangre, hacia el vacío y el todo.

24 oct 2011

Nada

... y como dijo Coelho "Si deseas algo con todo tu corazon, hasta el Universo se confabula para hacerlo realidad". 


...y quizás así fue. 

16 oct 2011

Quiero que mañana sea un mundo habitable

Creo que es importante tener Fe. Pero...¿Fe en qué?
Fe al futuro, Fe en las personas y en la humanidad. Una persona sin Fe en estas cosas, es poco lo que podrá aportar al mundo, porque creerá que el mundo acaba con él. Si no tenemos Fe de que la cosa mejorará cierto día, entonces ¿porqué luchamos? ¿Desgastamos nuestras fuerzas inútilmente pensando en que podemos cambiar algo que no cambiará?
No señor, tenemos Fe. 
Fe en que cierto día las personas recapaciten a cerca de la forma en que este sistema les ha enajenado. Quizá ese día sea hoy, mañana o en diez años más. Lo importante es tener Fe y seguir en pie. 
Pero siento que hay que luchar para cambiar el mundo, puesto que ese día no llegará si los que nos hemos dado cuenta que las cosas no funcionan de esta manera no hacemos nada. Si tengo Fe en que va a llegar ese día, es porque mantengo mi batalla contra todas las cosas que me parecen mal. Es porque creo que existe un futuro, el mundo de mis hijos, el de mis nietos. El mundo de los que vendrán.Y me siento importante ser humano ya que estoy forjando el mundo en que ellos vivirán. De una u otra manera, el pequeño y casi nulo aporte que podré hacer yo para mejorar su mundo, será de lo que me sienta hoy orgullosa. 


No dejaré de lado mi propia vida para pensar en el futuro. Es más, jamás pensaré en el futuro como tal, me dedicaré al presente, a hacer todo lo que pueda para mejorarlo. El mañana será solo una motivación para avanzar. Al fin de mis días, cuando recuerde que tengo Fe en un mundo mejor, entonces miraré atrás y sonreiré por el trabajo cumplido. 


Pero al final es esencial tener Fe, porque te da un motivo, una razón. De esas que varias veces al día necesitamos para ponernos de pie y continuar. 


11 oct 2011

De sintonías y frecuencias...

Cuando te enamoras, es difícil ver cómo es que son las cosas en realidad. Andar enamorado es como andar en otra frecuencia.
Es triste cuando resintonizas. Como abrir los ojos después de un sueño delicioso, o sentir sabor a mostaza cuando pensaste que era manjar. No porque quién está a tu lado es lo peor, es más, seguirá siendo el mejor, pero la realidad se te viene encima. Los problemas a tu alrededor, los conflictos de macro y micro, los dolores de cabeza, el estress y hasta el mal humor parecen atacarte. Al sintonizar con ellos parece como que todo ha vuelto a la normalidad, por la sola diferencia que cuando estás allí, con aquella persona, entonces recuerdas que aún hay esperanza, porque andas a ratos como enamorado, como que todo pareciera sincronizarse de manera perfecta, los colores bellos, el momento ideal. 


No quiero salir de esta frecuencia, no quiero sintonizar la realidad. 


Al menos no por ahora. 

7 oct 2011

Ay Democracia!

Me gustas democracia, pero estas como ausente
y me oyes desde lejos y mi voz no te toca
parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un dolar te cerrara la boca.

1 sept 2011

Somnolencia

Escribo a destiempo, con el segundero quitándome el día. El torbellino de locura vomitado por mis dedos azotando un teclado que poco y nada tiene que ver en el asunto. Los párpados no pesan cuando el día tiene una razón, pienso para mi, mientras duermo y debiera estar ahí. Contradicción. Moví el escritorio y hallé polvo y un lápiz que había perdido, yo solo buscaba una piedra semipreciosa. Además que ya tengo lápiz, porque cuando lo perdí lo reemplacé. Es una suerte que se pueda hacer eso con los lápices, a las personas no se puede llegar y reemplazarlas así como así. Pero que va, el reloj ya se comió un porcentaje de mi día y yo solo quería despertar...

26 ago 2011

Lo que no pude decir...


Quise, realmente quise sentarme a escribir
escribirte quizá una canción
Pero... ¿cómo cantarte las cosas que siento, si ya otras
se dedicaron a repetírtelas como una letanía, una y otra vez?
¿ como susurrarte lo que dicen todos y que suene mio?
No quiero mentirte, no quiero falsearme.
No te llevaré donde nunca nadie te haya llevado
Si así lo hiciera, lo nuestro no sería tan hermoso 
como cuando estamos en nuestro mundo, 
todo conocido, el mismo de siempre. 
Siempre tu cama, siempre mi cama, 
siempre los cafés y los parques.

Y me senté pensando que podría escribirte
en vez de estrofas un par de versos
Pero... ¿cómo decirte con versos mediocres cuánto te quiero
si poetas y poetizas ya han escrito para ti odas completas?
¿cómo recitarte versos que ni yo llegaría a entender?
No podré escribir los versos más tristes esta noche
ni los más bellos, ni los más apasionados.
No voy a escribir una metáfora, no haré comparaciones
No voy a decir que sin ti me moriré,
pero si podría decir que viviré mucho mejor si quieres vivir conmigo.

Y luego creí que podría escribirte algo
y me di cuenta que jamás podré
Porque todo estaba y estuvo ya siempre dicho... escrito
Por eso espero que entiendas este silencio
mi silencio, silencio de palabras.
Porque así hablarán mis manos, hablará mi pecho,
hablarán mis ojos, hambrientos, mis piernas...
Sin palabras, sin lenguajes, sin retórica
así, en silencio podré decirte por fin a mi manera, 
todo aquello que no pude: 
Que me haces feliz... que te amo.

5 ago 2011

mínima reflexión de una joven insignificante

Estamos en un mundo de locos. Hablo de mi país, mi continente... mi planeta. 
Es curioso cómo en los últimos años y probablemente gracias a estas famosas redes sociales la gente ha podido estar más informada a cerca de todo lo que pasa. Se ha creado una especie de "conciencia" en las sociedades y ciudadanías nunca antes vista. Esto de estar siempre conectados nos ha hecho un pueblo relativamente vivo y con capacidad de organización espeluznante. Pero como no todo es blanco o negro, la excesiva información y conectividad siento que confunde a muchos, quizá a la mayoría. Existe tanta información y tan distinta, datos que se contradicen, rumores falsos que pasan por ciertos, la masificación de una idea a velocidades inimaginables. Siento que ha creado una especie de desconfianza generalizada hacia todo. 
Nos dicen que ya no podemos creer en los diarios, ni en las radios, ni en la tele... y en internet hay que saber buscar. Finalmente siendo asediados por todo tendemos a creer en aquello que nos es más fácil aceptar. Ya no se cree en la clase política (solo revise los niveles de aprobación de los gobiernos en latinoamérica y hayará porcentajes del tipo 23% de aprobación, 27%, 26% ...), ni en las grandes instituciones, ni en las personas, ni en las mismas estadísticas... y el sistema...
El sistema que cada día nos demuestra más que se está viniendo a pedazos, bolsas que se desploman en todo el mundo, advertencias de crisis económicas, temor. Gente que se aprovecha hay pordoquier. Oportunistas que no desaprovechan el momento para obtener más poder, más plata.
Si hasta incluso el mismo calentamiento global es en parte culpa de todo esto, comenzó con la segunda revolución industrial y la emisión de carbono al aire que se disparó desde ahí y no ha disminuido lo suficiente como para que nos sintamos tranquilos. Pronto se vendrán hambrunas más graves, sequías más fuertes, monzones más terribles, huracanes realmente temibles, todo esto para contribuir al caos que ya hay.

Y yo siento miedo. Me dan ganas de no creer en nada, de volverme una eceptica e ir en contra de todo. Porque si el único sistema que hasta ahora se ha mantenido estable y ha sobrevivido con los años, es el modelo Indio y el Chino, con desigualdades que hacen doler los ojos y el corazón, sin libertad, sin calidad de vida, entonces es que el mundo está muy mal. Me gustaría creer en una utopía, en que un día todo será hermoso... pero no soy capaz ni de crear una version propia de un "mundo feliz", ya que solo se me vienen ideas a lo Huxley. Por muy macabro que suene, el futuro a veces me parece solo más de lo mismo, tan predecible, como una caída libre que sabrás que terminará en huesos rotos, sangre salpicada y muerte. Y luego nada. Ni religión, ni vida eterna, ni salvación. Yo solo veo conflictos, estafas a gran escala, aprovechadores, políticos apernados que defienden sus intereses y muy pocas ganas de avanzar, finalmente, la muerte. Tranquila, como el suicida que después de dispararse ha de ver toda su vida en segundos, ha de recordar de forma alterada todo aquello que vivió, para finalmente cerrar sus ojos y entregarse a la nada. 
Muchas veces me dan ganas de no creer. De irme a vivir sola a una isla, construirme una casita de madera, aislarme de todo, comer lo que cultive, crie o caze. Olvidarme de toda esta sociedad de mierda en la que estoy incertada.


Pero, hay algo más... aún tengo esperanza... tengo esperanza porque cada martes en la noche, cada sábado, se que estoy trabajando para dejar este mundo un poco mejor, se que contribuyo a formar niños que se van a creer el cuento, que van a participar.
Aún tengo esperanza, porque cada vez que tomo la mano de la persona que amo me dan ganas de que haya futuro. 
Aún tengo esperanza, porque cada vez que veo esas risas inocentes de niños, tengo la certeza de que tendrán un mañana. 
Aún tengo esperanza porque tengo sueños, siento que tengo cosas que hacer por el mundo, siento que le debo la vida y debo retribuir de alguna forma. Me gusta creer en la gente y en las sociedades y en que vamos a salir adelante a pesar de todo.  
Realmente me hacen creer que existe un porvenir, de que vamos hacia algún lado. Lo que tengo miedo, la mayor parte del tiempo, es que ese "algún lado" sea peor que lo que es ahora.

De todas maneras, la bomba de tiempo ya comenzó su cuenta regresiva. Estoy segura de que los tiempos van a cambiar, de aquí a 30 años este no será el mundo que conocimos. Yo tendré 50 otoños... y miraré este momento, mi juventud, con nostalgia. Ahora es el tiempo que luego vamos a extrañar, ahora es momento de vivir. 

2 ago 2011

Un tiempo nuevo

Cuando no hayan fuerzas para correr, habrá tiempo para una canción más. Para la última. El corazón oxidado finalmente cederá a los años, ya no habrá tambores, temblores, ni rencores. Pero te saludo desde mi orilla, plácido mecer de las aguas que te arrastra lejos. Siempre habrá tiempo para una última canción. Quizá la última para nosotros. 

Despierta el día bajo mis costillas, fuera cae lluvia lentamente y se mezcla con tínta y papel que fueron tus lágrimas ayer. El viento hace vibrar las cuerdas en mi pelo y ahora nace nuevamente el tiempo. Se abre la flor y dentro ella corazón. Luz de los ojos de una niña que descubre amor. Nace el tiempo para una nueva canción.

Si te esperé ya no te espero. Tengo otra piel. Tus manos que no fueron nunca manos ya no volverán a darme la vida. Suave mecer de las olas que te lleva lejos, tan lejos. Allende las montañas los rayos del segundo sol saludan al octavo mes del decimonono año. Y tomo la mano de él, fuertemente. Arde mi sangre y me silencia con un beso.

Solo una última cosa para tí: Namaste.  

conmigo

Entre el café, el invierno, los besos y las palabras. ¿contigo? a ti te tomo la mano y me voy hasta el fin del mundo si quieres llevarme. Sonries... ¿porqué?. El frío, el parque. Tú, sobre todo tú. 
Mes de los gatos, comienzas. Ahora todo comienza en los frios, se acerca la primavera. Volantines, flores. Te amo y todo es tan extraño...
Pero ¿sabes?... ya no temo, no te mo, te a mo. Salúd por eso. 

Ahora ¿bailemos? 

31 jul 2011

Conmigomisma

La verdad es que no se de que escribir, pero poseo la necesidad imperante de hacerlo. Ya lo he dicho antes, en alguna otra entrada, quizá hace años, para mi esto es más que un desahogo, es casi un vicio, una necesidad. A veces no escribo porque necesite decir algo, si no que simplemente por el gusto de hacerlo, de inventar historia, plasmar sentimientos que no son mios. Pero es como un vicio. Sentarme a escribir, pensar, meditar, buscar en los profundos recovecos de mi mente algo que decir, aunque no sea nada. Como el café, siempre busco una excusa para un buen café, si con decir que tomo más de 365 tazas de café al año... si hay días en que llego a tomar hasta 4. Un día de estos o en muchos años más, iré al médico y este me dirá que mi vida está jodida por el café, quizá muera de una taquicardia por el exceso de cafeína... ¿quién podría saberlo? La vida es tan frágil que esto podría ser lo último que escribo. Ayer podría ser la última vez que haya besado a alguien, o la última vez que haya dicho "te amo". Aunque espero que no sea así, aun siento que tengo cosas que entregar en esta esfera enferma de humanidad. Tengo sueños locos, quizá irrealizables. Le he dicho a algunos, quisiera ir al continente africano algún día, a trabajar por aquellos que solo poseen el hambre y una esperanza corroida por la realidad y la corrupción. Quisiera trabajar en grande. Pero todo eso se vuelve una pompa de jabón, cuando pienso que mi gran aspiración de vida es formar una familia y tener un perro. Pero la vida es frágil y los sueños son solo horizontes lejanos. Son necesarios, porque nos ayudan a caminar mientras estemos vivos. Pero una vez muertos, una vez del otro lado yo no se que decir, no se que pensar. Es raro que haya pensado tanto en la muerte y jamás haya podido dar con una respuesta satisfactoria a mi interrogante. Quizá no hay nada más... o quizá si. La mayor parte del tiempo quedo ahí, divagando entre si o no, preguntandome por un sentido, y el sentido de que la vida tenga sentido. Y puede parecer un juego de palabras pero, ¿tiene sentido que la vida humana tenga un sentido especial? ¿no será un poco egocéntrico (antropocentrico) de nuestra parte pensar que nuestra vida tiene sentido? No se, pero estos son los momentos en que luego tomo mi guitarra y toco largas melodías en acordes menores, melodías incoherentes y sin armonía. Notas de pregunta, notas al aire sin respuesta. No busco la calma en la música, no me tranquiliza, no encuentro respuestas ahí, pero es casi tan adictivo como escribir. A veces creo que si los sentiemientos pudiesen materializarse serían algo así como sonidos, notas de una guitarra, acordes, apregios. O quizá de un piano o una flauta traversa, tal vez una viola o un violoncello. Es decir cuando toco guitarra en estas situaciones, solo busco ponerme en sintonía con esas emociones, vibrar con esas cuerdas, que ellas hablen por mi en ese idioma que no llego a entender. Bien, si has llegado hasta acá leyendo, te lo agradezco, la verdad escribí solo para mi y para nadie más, si has leído y te ha parecido interesante, pues esto soy yo. Fue solo un correr de mi conciencia. Si llegaste hasta acá, gracias por escucharme (leerme en realidad).

27 jul 2011

Te pido...

Negro, cuánto te pido en realidad es nada. Nada pido. Te pido todo. 
Te pido muy poco, aquello que puedes darme, nada en realidad.
No te pido tiempo, Negro... que'so tampoco puedo dartelo yo. 
No pido flores, ni dineros, ni invitaciones, ni joyas. Te pido a tí.
No pido tu libertad, Flaquito... no. Eso es lo que menos quiero.
Pido que me dejes amarte con violenta dulzura y que caigas como yo
en un estado de locura. Loco tú, loca yo. Así estaremos bien. 
Pido solo un par de horas, para ver si esto es realmente lo que creo.
No pido tus ojos, ni tus manos, ni tu pelo. 
Pido que me dejes gozarte Negro... un ratito.
Porque, ah si... estoy loca por perderme en tu piel, flotar en tu mirada,
tomarte la mano y acariciarte despacio. Negro... en el fondo,
nada te pido. Todo a la vez.

24 jul 2011

"Anda, deja que te acompañe que no es momento pa' andar sola"

Amalia se despertó despacito en aquella fría mañana. Nevaba y hacía frio en los huesos, dentro de la cama, bajo las mantas... definitivamente sentía que no había mejor lugar que ese. Cerró los ojos un ratito, sin dormirse denuevo. Pa' descansar, pa' animarse a enfrentar la vida otra vez. La pieza estaba casi oscura, solo se filtraba una débil luz por entre las cortinas de la ventana. El silencio se presentaba imperturbable. Cuando reunió la voluntad suficiente, se despegó rápido de las sábanas y fué directo a alimentar el fuego.
"Buena día Kalen" susurró, el fuego bostezó y paulatinamente fué consumiendo la leña, llenando de un cálido aroma la casa. Amalia acercó la cafetera al fuego, tomó una taza y se sentó a esperar, mirando distraida por el vidrio levemente empañado.
En realidad su mente estaba mucho más lejos, miraba en lo profundo de su alma el recuerdo de un muchacho, se ahogaba en su mirada. Se decía a si misma que era imposible imaginar cuánto lo extrañaba, y ella no acostumbraba a extrañar.
- "Amalia, tu café..."
- "Oh!, gracias Kalen... casi lo olvido"
- "¿Qué sucede Mali? te veo algo... distraida, ¿no será que aún piensas en...? "
- " No Kalen, no es él... definitivamente no es él."
Amalia miró sonriente al fuego, Kalen chisporroteó unos instantes
- "¿Entonces...?"
Amalia guardó silencio durante algunos segundos, sonriendo. Trataba de ordenar las ideas, pero estas parecían aún demasiado inquietas. Tomó un sorbo de café, dejo la taza en el mesón, se agarró la cabeza y la abrió con delicadeza. Agradeció su pelo corto en aquel instante, porque los pensamientos salieron a presión, y fueron a parar a todas partes. Cerró su cabeza y se sentó a observar.
- "¿Qué opinas Kalen?"
- "Pues bien, definitivamente no es él... pero, es otro. ¿Porqué piensas tanto en él? ¿te preocupa?"
Ah, eso es algo que el fuego jamás podría comprender. Amalia miró a Kalen con compasión y rió.
- "¡Pero de qué te ries niña! si la pregunta va enserio"
Los pensamientos revloteaban con un débil brillo azul, mostraban a ratos miradas, labios, momentos, siempre del mismo.
Amalia terminó su café, llamó a sus pensamientos con un suave silvido y todos sin excepción fueron a las palmas de sus manos. Ella los tragó nuevamente. Caminó descalza hasta el armario viejo, sacó algo de ropa para ponerse y un abrigo rahído.
- "Deberías tener algo de ropa decente Mali"
- "Cálla Kalen"
Se colgó unos cuantos amuletos que hayó por ahí e hizo ademán de salir.
- "Amalia, debes de estar loca, hace demasiado frío allí afuera, vas descalza, te congelarás"
Amalia miró por la ventana, nevaba aún.
- "Tienes razón, cuando pare un poco saldré... y me pondré zapatos, gracias Kalen... no se qué haría sin tí"
- "Probablemente morirías de frio"
Refunfuño Kalen, y volvió a su labor.
Amalia se sentó en una silla y miró al infinito. De pronto notó como una silueta se recortaba entre el blanco y el frío. El viento hacia flamear la capa y la bufanda de aquella misteriosa figura. Su vientre se hizo fluorescente en cuestión de segundos y sus ideas se inquietaron aún más. No sabía realmente si era él, pero lo presentía. Se quedó allí, a la espera de aquél que caminaba a duras penas entre el viento y los copos de nieve. Subió sus pies a la silla y se besó las rodillas. Despacito, dibujó un corazón empañado en el vidrio. El corazón latió deprisa.
Era él.

"Cuerpecito mio, en tanto lío que te he metido. Ahora viene él a curar con sus besos lo que me han hecho otros. Me tomará de la mano y me hará sentir feliz, aunque sea por un tiempo. El suficiente pa' pasar el invierno y pa' capear el frio...el café..."

Tocaron la puerta 3 veces, ella puso la cafetera cerca del fuego. Kalen la miró con recelo. Fué a la puerta y abrió. La fugura entró sin pedir permiso y cerró la puerta, lentamente fué descubriendo su cara, se bajó el gorro, se quitó la bufanda. A Amalia casi se le quebraron las piernas de la emoción, saltó a sus brazos y lo besó.