Quise, realmente quise sentarme a escribir
escribirte quizá una canción
Pero... ¿cómo cantarte las cosas que siento, si ya otras
se dedicaron a repetírtelas como una letanía, una y otra vez?
¿ como susurrarte lo que dicen todos y que suene mio?
No quiero mentirte, no quiero falsearme.
No te llevaré donde nunca nadie te haya llevado
Si así lo hiciera, lo nuestro no sería tan hermoso
como cuando estamos en nuestro mundo,
todo conocido, el mismo de siempre.
Siempre tu cama, siempre mi cama,
siempre los cafés y los parques.
Y me senté pensando que podría escribirte
en vez de estrofas un par de versos
Pero... ¿cómo decirte con versos mediocres cuánto te quiero
si poetas y poetizas ya han escrito para ti odas completas?
¿cómo recitarte versos que ni yo llegaría a entender?
No podré escribir los versos más tristes esta noche
ni los más bellos, ni los más apasionados.
No voy a escribir una metáfora, no haré comparaciones
No voy a decir que sin ti me moriré,
pero si podría decir que viviré mucho mejor si quieres vivir conmigo.
Y luego creí que podría escribirte algo
y me di cuenta que jamás podré
Porque todo estaba y estuvo ya siempre dicho... escrito
Por eso espero que entiendas este silencio
mi silencio, silencio de palabras.
Porque así hablarán mis manos, hablará mi pecho,
hablarán mis ojos, hambrientos, mis piernas...
Sin palabras, sin lenguajes, sin retórica
así, en silencio podré decirte por fin a mi manera,
todo aquello que no pude:
Que me haces feliz... que te amo.