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24 mar 2012

Cosas que amo...

Haberte encontrado a ti entre tanta gente. Haberte encontrado y que me hayas regalado tu sonrisa, tus miradas, tus días y tus besos...
Que roces la comisura de mis labios, que enciendas en mis ojos una locura voladora, que me lleva a venus entre tantas muchas otras cosas. 
Sentir el vacío en mi estómago, vértigo y ganas de colgarme a tu cuello y no soltarte, cada vez que pienso en la posibilidad de tenerte para mi.
Despertar a tu lado, acostarme contigo, acariciar tu espalda, tu mentón ... matar el egoísmo y enrollarnos entre sabanas, oscuridad y sudor

7 mar 2012

Ya nos veremos...

La ciudad brilla a lo lejos y la luz mortecina de la lámpara alumbra débilmente mis ojos. Recorro con mi memoria los recovecos de tu piel, en mis manos persisten las caricias de noches cálidas junto a tu boca. Me dicen los pensamientos que nos veremos pronto... mañana, horas... cientos de minutos y segundos para rozar el semblante de tu cara. Y lo único que mi corazón suplica a golpes, que me abraces fuerte, que presiones tu cuerpo sobre el mío. Quiero sentir el peso de tus huesos, tu sangre hirviente, tu mirada llena de impaciencia. Que tus dedos agarren mi quijada con desesperación, que emerja desde lo profundo tu fuerza más animal... y que se pierdan los gemidos en el mar violento de tu mente. Que nos suicidemos en la pasión que nos ciega y renazcamos juntos, para comenzar de nuevo.


Tierra del Fuego, 2012

4 mar 2012

Por tanto extrañarte



A veces el viento me traía tus caricias, con suaves brisas acariciaba mis mejillas, delicadamente... casi como si se arrepintiera de hacerlo. 
Y en el horizonte se dibujaba tu silueta desnuda, tu pelo alborotado, tus hombros firmes. En el silencio escuchaba el eco de tus labios rozando mi gastada piel.
Los atardeceres resplandecían colores ardientes, como tu corazón, el cielo se teñía de sangre hirviente que escapaba de mis venas para unirse húmedamente con tu recuerdo en ese paisaje onírico.
Desde lejos tu abrazo cálido se mezclaba con el frío penetrante. Caía en mi abismo tu luz candelaria. Mis manos te extrañaban, mis pechos te extrañaban, mi vientre te extrañaba. Mi corazón latía sin locura. 
Escapábanse águilas de garras afiladas de mi mente, pesadillas agrias que se enredaban en mi pelo y caían lentamente por mi espalda, hiriendome este cuerpecito mio, que no se aguantaba ni los huesos. 
No me acostumbraba a tu ausencia, asi que busqué tu escencia en las cosas dulces que la tierra inhóspita y final me ofrecía amablemente. Te vi en las montañas, en las nubes, en el aire, en las olas del mar, en las corrientes de los rios, en el calafate, en los ojos del zorro salvaje, en el vuelo del cóndor, en el cantar de las bandurrias, en el color de la parina, en la grandeza de la ballena, en la oscuridad de la noche, en la inmensidad de la pampa, en la delicadeza del llao-llao, en el correr ágil del guanaco... te vi, en el centro de Tierra del Fuego, te vi.



31 dic 2011

Solos



Al final y en el fondo, sabías que estábamos solos. Solos frente al mundo, solos frente a nosotros mismos.Así desnudos, enrredados entre las sábanas viejas, en aquel lío de sensaciones, estábamos más solos que nunca. Enfrentando al mundo con nuestra desnudez, con nuestra pequeña e inconcebible verdad de sabernos los más felices.  Acariciandonos despacito, con esa respiración ligera de quien sonríe tras haber satisfecho su deseo. 
Pero solos, en nuestro rincón, olvidándonos del mundo, de los tiempos venideros, riéndonos de la promiscuidad, riéndonos del amor. 
Entre algunos suspiros fui dejando mi adios. Porque estábamos solos, y después de esa tarde, estaríamos más solos que nunca, pero ahora cada uno con el silencio suyo, y la ausencia, con la soledad meciendo tu cama y rozándome la piel.



22 dic 2011

Cuando te amo...



Y que sepas que aunque tenga el peor de los días, siempre me haré un tiempo para amarte lenta y delicadamente, adorar tu piel, rozar tu vientre suavemente con la punta de mis manos y perderme en tu sonrisa. 
Que aunque me abrume el cansancio, aunque el cuerpo se resienta... los fuegos que se encienden con tus besos no se apagan fácilmente. Y el corazón, como un tambor, que lleva el ritmo de un deseo juguetón, que se esconde, que aparece, que se escapa y que vuelve. 
Y que sepas que en el peor de los casos, puedo recibirte en mi pecho, desordenar tus pensamientos alborotados, susurrarte mi felicidad y hacerte soñar con nubes de colores.


Y ahora, que voy sola entre sábanas y almohadas, extraño tu peso y tus huesos. La cama se hace inútilmente grande y la habitación demasiado fría. 



15 dic 2011

Escribo esto...

"Escribo esto en un papel porque ya no soy capaz de guardármelo. Me corroe el alma. Ayer en la noche..."

Encontré esta confesión desesperada, de mi misma para el futuro. Hoy con otros ojos veo esta confesión. Abrumada en ese instante, me sentía sucia. Hoy, solo sonrío. Tiempos aquellos en que lo prohibido era un juego oscuro y tenebroso. Hoy, parece más un juego excitante y seductor. 
Guardaré la confesión... y el recuerdo. El inicio de una época caprichosa y enloquecida por las hormonas. 

30 nov 2011

Más mejor

<<Como que contigo las cosas son más mejores>> << ¡Jajajaja, pero no se dice "más mejor", no está bien dicho...>> la sonrisa en su cara era tranquila y suave.
<< Pero esque... entonces ¿cómo lo digo?>> << Quizá podrías decir que las cosas contigo son "maravillosas", o "espectaculares", o "bacánes"...>> << Mmm... no, porque no es a eso a lo que me refiero, me refiero a que contigo todas las cosas son más mejores. Porque antes de ti eran mejores y ahora son más mejores. ¿entiendes?>> << Si, quizá por esta vez esté bien dicho, aunque no se diga así >>.
¿Porqué camina tan liviano?¿Porque es tan feliz? tiene una mirada que parece venir desde lejos y proyectarse en el cielo a miles de kilometros del mundo real, lleva un ritmo que simula conectarse con la brisa y los insistentes latidos de mi corazón. 
<< ¿Sabes? a lo mejor solo basta con decir una cosa >> << ¿cual? >> << Te amo, y me haces enormemente feliz >> La miró un instante, a los ojos. 
En el fondo ambos sabían que las palabras estaban de más, desde hacía mucho tiempo, al menos desde el tiempo en que el universo había confabulado para unirlos. Ahora solo se sonríen. Y se miran. Como se miran los enamorados, llenos de admiración, llenos de amor.




29 nov 2011

Corrientes de conciencia

Tengo que encontrarte, para decirte que te necesito, pero solo doy vueltas en círculos laberínticos que me pierden. 
A veces tengo miedo, y te busco para que me cuentes sus secretos y así sentirme más valiente, y tú me dices que me amas y me abrazas, me haces sentir tan pequeña y feliz. 
Dios puso una sonrisa hermosa en tu rostro, y soy afortunada de que a veces me dediques alguna, y de tener tu calor. Tus olores danzan graciosos y livianos sobre tu piel, hacen rondas alrededor mio. 
Pero camino y me pierdo, porque te necesito, y necesito encontrarte para decírtelo, pero pareces tan distante... tan distante.
Luego te apareces rodeado de estrellas, tus huesos amarillos brillantes me enjaulan dentro de tu corazón, volando a 500 metros sobre el mar. 


21 nov 2011

Entre el caos de mi pieza

Hoy ... he estado pensando. A propósito del orden de mi pieza y de reencontrarme con cosas que me hacen recordar, suspirar, llenarme de un poco de nostalgia mezclado con felicidad. 
Y si... las cartas de amor y todas las palabras de amor son ridículas, como dijera Pessoa, como repitiera yo tantas veces y como me dijeran a mi otras tantas. Y lo son más aún cuando quedan obsoletas. Leo cartas de amor, llenas de alabanzas, llenas de pasión, llenas de promesas de futuros imposibles, llenas de parasiempres, llenas de vida juntos, viajes, hijos y hasta jubilación. Y pienso, que es ridículo. 


Es ridículo, pero hasta cierto punto, tierno. De alguna forma comprendo que los jóvenes estamos echos de eso. De sueños, de ilusiones, de proyectos. Y esas palabras ridículas no son más que la expresión de ello. La juventud es la etapa de la vida en que se tiene fe en que existe el futuro, esa sensación de inmortalidad es precisamente porque tenemos la fiel convicción de que el futuro viene, de que la muerte no es una posibilidad para nosotros. 
Pero así se nos van los días, ideando porvenires y olvidando que el momento presente es único e irrepetible. 


Yo también tengo proyectos, ilusiones... y me los guardo para mi. También me creo inmortal. También he dicho para siempre. Y... a pesar de todo sigo escribiendo ridículas cartas de amor... quizá hoy con menos promesas, con menos parasiempres, con menos futuro... 


Soy a fin de cuentas, una ridícula joven cualquiera, locamente enamorada. 

15 nov 2011

Quédate esta noche...



El vestido se deslizó discreto por su suave piel, cayó al suelo deliberadamente. Y ella con su desnudez clara caminó lentamente hacia el baño, casi danzando con su cabellera larga y juguetona. El mecer de sus senos que caprichosamente se balanceaban llenos de vida y juventud me hipnotizaron. 
Luego de algunos segundos, se asomó para espiarme y me miró desde lejos sin tocarme. Sus ojos térreos llenos de dulzura se hicieron miel en mi boca sedienta, y los pájaros de mi pecho volaron esparciendo jazmines por toda la habitación. Con delicadeza y picardía su sonrisa me invitaba a un juego, solo inventado para nosotros en aquella tarde de luz tan tenue, juego de complicidad y amor sin parasiempres, más bien era su cintura, la que me incitaba a llamarla a mi lado. Su cuello dócilmente se ofrecía, como se ofrece la flor al sol poderoso. Graciosa mujer, espíritu de fuego, con tus palabras enciendes el corazón peregrino y valiente, acompáñame esta noche y que tu abrazo me cobije en la oscuridad. Que tus manos gitanas me curen, me salven de esta suerte de hechizo que tu vientre me ha echo conjurar. Esclavo de tus piernas, dueño de tus sueños. Anhelo hundirme en el jardín de tus deseos más profundos, en tus ilusiones más locas, en tu boca generosa.





8 nov 2011

Aquel día



Cierto día volverían a estar solos. Cierto día volverían a despertar sin el sueño que otros habían dormido por ellos. Y sin escrúpulos se admirarían en silencio, descubriendo a cada segundo una nueva razón para creer que cierto día, después de ese, volverían a estar solos, mirándose a los ojos o tal vez contemplando la suave silueta de contornos difusos en la oscuridad de una noche y a la luz de la luna del amante. 
Y sin miedos enlazarían sus manos, matando el egoísmo, compartiéndose a si mismos. Y buscando sabores, como caminos acariciarían el alba apenas con sus manos de azúcar. Y embriagados de amor volverían a si mismos por instantes, para luego hundirse nuevamente en el breve espacio en el que estarían solos.
Y los acordes de ella atraparían historias que para siempre en su memoria quedarían clavadas. Arpegios que él compondría con brazos de fuego serían susurrados al viento que llamado por su nombre enloquecería. 
Así sabían y aguardaban tranquilos, aquel día en que volverían a estar solos. 





7 nov 2011

Juegos temporales

Lentamente mis manos acariciaban tus hombros desnudos, apenas rozando con mis dedos tu calida piel, iba rastreando en tu clavícula, en tu esternon, en tu abdomen, en tu ombligo, en tu cintura, en tus muslos... el origen de tu palpitar acelerado, la razón de tus manos tambaleantes, el motivo de tu ánimo intranquilo. Recorro en silencio con mi nariz tu brazo y en la oscuridad busco con mis labios tu boca, tu lengua. 
Con calma te tomaré de las manos y te diré que llegó la hora. Extenderémos nuestras alas y entonces saltaríamos, hacia la muerte y la vida después de ésta, hacia el fuego y la sangre, hacia el vacío y el todo.

24 oct 2011

Nada

... y como dijo Coelho "Si deseas algo con todo tu corazon, hasta el Universo se confabula para hacerlo realidad". 


...y quizás así fue. 

20 oct 2011

Un par de versos...

Si eligiera un día, sería hoy. Si eligiera alguien, serías tú. Si eligiera algo de ti, sería un abrazo. Si eligiera algo de mi, sería un beso. 


Si me miras con tus manos y me vas desnudando de a poquito con la mirada. Y te acercas hambriento con tu nariz rozando mi piel y tus labios a un segundo de estallar. Si con tus brazos me llevas a tu cuerpo firmemente sin dejarme escapar, si te alejas y me observas desde lejos... 


Entonces no esperes, por favor no esperes que me mantenga en los carriles de la cordura, que para algunos casos la locura es mejor cura.


Déjame reir entre tus dedos y gritarte suavecito que te quiero. No digas nada, olvida los pretextos, olvida las convenciones, que no conviene que recuerdes en ese preciso instante. Solo en silencio hacernos sonreir. Saludaré al cielo con flores delicadas, y tú, y tú...


5 oct 2011

Instrucciones para volar


Cuando se conocieron, ella jamás imaginó la sarta de aventuras en las que se vería de pronto inmiscuida con él. Desde un primer momento, ella lo observó de lejitos pero con determinación, había algo en el que inevitablemente le llamaba la atención. Sería quizá esa piel, serían quizá esos labios, sería quizá esa facilidad con la que se movía ligeramente por todas partes que parecía que apenas si rozaba el suelo, o serían quizá esos ojos llenos de sol con los que de pronto se topaba. 
Finalmente terminaron por conocerse, solo Dios sabe como. Al tiempo de conocerse ella notó que él llevaba los ojos encendidos, pero nadie más parecía notarlo. Era como si tuviera un sol tras cada ojo, se daba cuenta que él se divertía encendiendo mariposas, que de pronto parecían pequeños fósforos alados revoloteando, se divertía creando pequeñas fogatas sobre las hojas caídas del otoño, otras veces, más osado, encendía arboles completos. Pero nadie parecía llamarle la atención. 
Cierto día subieron un cerro y observaron la ciudad desde arriba, cual no habrá sido la sorpresa de ella al ver dos pajarillos revoloteando entre llamas, casi como un par de fénix que bailaban ligeros. La ciudad ardía cuando sus manos se rozaron suavemente, fugazmente. Cuando ella le preguntó porqué pasaba eso, entonces él solo sonrió, y le dijo que era un secreto, un secreto entre los dos. Él tenía el corazón del dragón. 

30 sept 2011

Ser feliz

A lo mejor es que aprendí a ser feliz con los segundos que me regalas, segundos en los que no importa si la audiencia es una multitud o solo nuestras sombras, en los que me otorgo el derecho de olvidarme de todo menos de ti, segundos en los que soy capaz de cerrar los ojos y sentir que solo existe un tiempo para mi y para ti, que es ahora, este instante. 
A lo mejor es que aprendí a ser feliz con tus caricias, con tus suaves besos repartidos por toda mi piel, con tu dulce mirada, con tu aroma fresco, con tu cuerpo, con tu espalda, con tu cuello, con el surco de tu oreja. 


A lo mejor es porque simplemente aprendí a ser feliz contigo que hoy, sola, sonría despacito... y cierre mis ojos buscándote en mis recuerdos, tan vívido. Vistiéndote de desnudez y jugando con la mía. Imaginando los sabores, que como lazarillos me llevarán finalmente a dar contigo, a tu centro, en mis sueños, en tu mente.




27 sept 2011

Incomprensible

No habrá planes para aquel ocaso, tampoco habrá razones. Ya no habrá excusas ni esperas. Solo luces que titilen distantes y el ruido lejano de la ciudad que cansada comience a morir. El corazón arrastrará un cauce violento desde mi pecho hacia mi vientre, en mi cuello danzará el crespo pelo mio. No habrá sedas ni velas para aquel atardecer, solo luz mortecina de la bombilla de bajo consumo. Y no habrá olores deliciosos, solo olor a miel. Me vestiré de azúcar y nadaré en un océano de ron, despacito, llegando a la costa. Pisaré la arena de la playa y marcaré mis huellas con sangre roja y pétalos de gerbera color carmín. Andaré descalza porque no hará frío, y cada vez que roce el aire, a lo lejos el volcán irá temblando, tensándose, alzándose, lentamente... hasta que explote potentemente con ardiente lava hacia el interior del inconsciente. El calor abrazante me presionará como la  boa constrictora, sin escapatoria, hasta que estalle también desde la pelvis al esternón, este cuerpo mio que no se aguanta ni las ganas. 


Herman Pinto Pabon

15 sept 2011

Las mañanas

Despertar despacio. Refugiarme en sábanas y sol de mañana. Apenas respirar. Aferrarme al sueño como a la vida, con el peso muerto de mi cuerpo ligero. Que su olor por la mañana, que su abrazo que me falta, que la casa vacía, que las ganas de nada. Suenan notas de nostalgia de las cuerdas de esta guitarra agridulce, cadera, cintura, pulso y canción. Escalofrío innecesario, sonrisa inevitable. Mis manos que imaginan su piel cálida. Que café pa' levantarse, que chocolate para endulzar, que un viaje a venus para el ánimo, que una ducha para empezar. Y mi boca busca en mis rodillas un calor, me cubro de una nueva desnudez, pasan las horas y el peso de mi obligo me impide volar. En mi pelo se enreda el silencio suyo y amarro mi corazón al catre, pa' que no se me vaya a escapar. Que café pa' levantarse, que chocolate para endulzar, que un viaje a venus para el ánimo, que una ducha para empezar. Luciérnagas como chispas van girando a mi alrededor, me caminan por la columna, por el cuello, por el vientre y el esternón.  




Recuerdos y pasajes

Recordarlo mientras el café humea y el chocolate se derrite en mi boca, recordarlo y sentirlo en la memoria tan cerca, tan cálidamente cerca.


Pasajes de ida y regreso a Venus, maravillosamente cierto.

6 sept 2011

sonrisas, silencios y sol

Su sonrisa sencillamente me lo da todo. A veces pienso que él se comió el sol, su mirada cálida entibia suavemente mi corazón, despacito... Los momentos, los segundos, pasan inconsistentes entre nosotros, y a dos metros, el minutero sin piedad da vueltas y no se detiene. Para siempre quedará la voz suave de la ciudad, la calidez de aquella tarde primaveral, el canto del agua, el abrazo suavecito, la caricia inevitable, el beso oportuno, el silencio necesario, de quienes más que decírselo todo, prefieren  susurrarlo entre acordes y cuerpos acurrucados, disfrutando de la juventud, de la brisa y los olores que trae con ella. Se esculpe en la memoria el recuerdo que constantemente me hace reír. 
Pupilas de café recién preparado, quisiera lentamente envenenarme con tus labios, dulce humor que esconde tu boca, me despierta, me alivia... y de a poco me vuelve loca.