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24 sept 2011

Ellas

Perdidas en un mar de gente, ellas van de la mano. No se buscan con la mirada, no se llaman despacito, simplemente van de la mano. Navegando entre las personas, entre tantos ojos que las vigilan, pero ellas van tranquilas, paso a paso y tomadas de la mano. 
Y no importará cuántas veces las miren así, seguirán con sus manos enlazadas a pesar de las hirientes caras de incomprensión, a pesar de los gestos de rechazo, a pesar de que el mundo se les venga en contra. Porque si se soltaran de la mano, entonces el cielo se les vendría encima, porque entonces la vida ya no tendría sentido, porque al menos tomadas de la mano, el rechazo del mundo se hace soportable, porque al menos tomadas de la mano, tienen una razón en la vida para sonreír.


29 jun 2011

El sueño

   Hoy realmente he soñado con él. El sueño, vívido como pocos, lo recuerdo como ninguno. En mi sueño, yo estaba acostada en mi cama, en una pieza oscura, en un lugar que no era mi casa. La iluminación mala, todo era extraño menos la cama. 
   Cuando de pronto aparece él. Precisamente él, con su pelo oscuro y revuelto. Con voz lenta y cansada me dice "vine, estoy muerto de sueño, pero vine". Sé que es  temprano en la mañana, lo sé por su voz, por mi flojera. Sé que él ha dormido poco, un cierto insomnio, y se ha levantado temprano para venir. Lo invito al colchón, ahí bajo mis mantas. No tengo ninguna intención más que la de seguir durmiendo, pero ahora con él.
   Allí, alejados del mundo, cerquita los dos, nos abrazamos. Ahora es de noche, porque la luz mortecina que entra desde la ventana solo puede ser atribuida a Selene. Él me abraza, rodeándome con sus brazos, yo me acurruco, me hago pequeña para caber en él. Me acaricia el brazo, dulcemente... quizá algo hablábamos. 
   Decido perderme en sus ojos, me doy vuelta hasta quedar de frente. Si, realmente nos besamos esa vez. Luego en el sueño me quedé dormida otra vez, entre su boca y su calor. Segura de que en la mañana seríamos nuevamente amigos, como siempre, pero ahora más que nunca.  




11 jun 2011

puntos menos al Karma

Hoy estoy sin ánimos. 
Todo se fué en esas conversaciones y en el tratar de respirar el aire denso de sentencia y traición. 
Puedo decir, no luché hasta el final. Es decir, perdí. Perdí lo único que podía perder y perdí contra lo único que podía perder, perdí la credibilidad en mi misma, perdí contra mi. Las amistades... las promesas... los fuegos en las lunas llenas. Todo eso lo escondí por miedo, miedo a levantarme y defender lo que creía justo. La confusión no me permitió hilar ideas claras en mi mente y levantar mi trasero para hablar y decir que la situación era injusta. 

Solo pude defenderme a mi misma y de manera pobre. 

Mi contribución al hecho fué solo hacerlo más grave. Todo salió tan mal, de la peor forma posible. 

Finalmente no tengo ánimos de nada. Hoy me siento maldita. Maldita porque esto me pesará en la conciencia más de lo que desearía. Maldita porque será mi karma, hasta que haga algo bueno.

Sin más, sin ganas ni de salir... y que el alcohol me haga olvidar a ratos la desdicha. Sin ganas de pensar en los latidos de mi corazón y lo que me dicen. Sin ganas de soñar... me voy a dormir. Con la esperanza de que mañana sea otro día, donde pueda hacer mejor las cosas... 

6 jun 2011

Ajedrez

Ya he jugado un par de veces el juego. Asumo... no me aburre para nada, es más, lo hayo entretenido. Una curiosa manera de tener una razón por la cual levantarse cada día, una interesante manera de extrañar, una divertida forma de querer. 
Pero esta vez el juego es distinto, distinto para mi. Distinto por la sola y única razón de que yo ahora juego con las piezas negras. Siempre había jugado de blanco, siempre dando yo la partida. 

Esta vez no. 

Esta vez me he sentado del otro lado y solo espero su primer movimiento. A ver si por una vez al menos puedo darme el lujo de solo responder y no yo tomar la iniciativa de mover. Una vez que muevas la primera pieza (¿peón o caballo?) comenzará la batalla, que finalmente siempre termina con a lo menos un corazón expuesto, brasas que no quieren apagarse y las ganas de un abrazo. 

Unas tantas veces he jugado. Pero ahora no quiero jugar tan enserio, "ne troppo ne poco sul serio". Quiero jugar al instinto, quiero jugarme al destino. ¿Quién quedará en Jaque mate? En el fondo quiero jugar pa' quitarme esta soledad de encima, que me tiene abrumada. Y que él juegue conmigo pa' no estar solo... y que me cante así...

3 jun 2011

Ella y Él

Habían quedado de verse a las once menos cuarto en el parque, en el tercer banquito. Ella había llegado con bastante anticipación, así que se dedicó a recorrer los alrrededores, sin alejarse demasiado de ahí, por miedo a perder irremediablemente la oportunidad de esa cita. Se acercó a un arbusto con grandes flores amarillas, tomó una y la puso sobre su lóbulo derecho. 
Con delicados movimientos fué al banquito y se sentó, sacó un libro del morral y comezó a leer, para comerse las ganas de acelerar el reloj. Se entretubo leyendo largo rato, auque sin prestar demasiada atención, cuando se percató de la hora. Eran las diez y cinco y el parque se veía solitario, de no ser por los pajarillos que revoloteaban por ahí, y por ella. Su corazón se aceleró un poco, pero decidió seguir leyendo.
De pronto, con el rabillo del ojo percibió aquella silueta inconfundible, reconoció los pasos rápidos a lo lejos. Cerró el libro y lentamente lo guardó en el bolso. Con lentitud y gracia alzó la vista hasta encontrarse de frente con la mirada del muchacho. 
- llegas tarde... - dijo ella.
- llego tarde... -respondió él - perdó... -
- ¡no importa! - interrumpió ella, levantandose de un brinco y colgandose del brazo del chiquillo. El manzanillón a un lado la hacía ver algo graciosa, pero fresca y juvenil. Su vestido blanco jugaba a descubrir partes de sus muslos . Su mirada misteriosa y sincera eran algo hipnotizante.
 --
Cuando por fin se propusieron despedirse, ambos llevaban la sensación de gusto a poco en la piel. Se miraron a los ojos y ambos adivinaron qué debía suceder, pero también porqué no sucedía. Guardaron silencio unos instantes, mirandose de frente, hasta que ella rompió aquel momento con una dócil sonrisa. 
- Te debo un café ... - improvisó él, arriesgandose a continuar con el juego.
- quizá... - respondió ella, con un vacío en su corazón. Quizá por las ganas que tenía de gritarle que deseaba verlo a cada instante y que casi cualquier excusa era buena - ¡Pero a la próxima no llegues tarde! - aventuró ella, tratando de parecer un poco dura, algo indiferente. Él se avergonzó un poco. 
Finalmente se dieron un beso en la mejilla para decirse adiós, lo último que separaron fueron sus manos, para partir hacia rumbos opuestos. No había caminado una veintena de pasos cuando sintió ese andar rápido de quien corre para alcanzar la vida, se giró y lo vió a él, a pasos de ella. Él la miró en silencio, un breve intante, que fueron mil años, con suavidad rodeó con sus manos la cara de ella y la besó, luego, dió media vuelta y se fué. Pero esta vez, para siempre.   


10 may 2011

El universo confabula

Solo por gritar al viento aquello que presiento, me siento obligada a decir, a propósito de aquella famosa frase de Coehlo que dice "cuando uno desea una cosa, el universo entero se confabula para que esto ocurra" , que las coincidencias y accidentes que he vivido este último mes me han hecho reflexionar mucho. 
Aquello que presiento proviene de este mucho pensar, y meditar. 

Imprevistos segundos en que le/me sorprendo sonriendo con profunda sinceridad, mientras nos espían las estrellas y movemos el cuerpo al ritmo de Sanz que despacito y casi susurrando nos dice:

Acércate un poco más
No ves que el tiempo se nos va
Dá rienda suelta a lo que sientes
Si no lo haces, mala suerte

Porque al final si no lo ves
Puede que no me escuches, pero lo diré
Que, ay, cuándo salga el sol y llegue la mañana
Yo volveré a tu lado, a tu lado con más ganas


quizá esta vez el universo se excedió...

29 abr 2011

Ella nació en el seno del sol...

   Ella volvió a soñar con el Dragón. Con sus ojos amarillos, con su respiración profunda y ardiente. Al despertar decició que debía ir donde él, quizá ahora era El momento, entre sueños había intuido que quizá podía ser El momento.


   Confiaba plenamente en que ocurriría, que podría volar montada entre sus alas, tocar su áspera piel y sentir la tibieza de su cuerpo, ver lo mismo que él veía. Creía que el Dragón le ofrecería su libertad, que solo era cuestión de tiempo. Había desarrollado una paciencia increible en esos años, por eso no se apuró. Llegó a Senohel'sol, allí decidió esperarlo.  

Apareció depronto entre los cielos, sus grandes alas y su vigoroso pecho eran luminosos. Estubo un rato observandolo surcar el cielo, no sabía si él se había percatado de ella, pero no lo llamó, era prudente esperar. 
De pronto, imponente como era, bajó lentamente y con delicadeza, para posarse justo frente a ella. Su aspecto agresivo y terrible se esfumaba entre esos ojos dulces color miel, volvió a sentir su aliento ardiente y sintió que su corazón daba brincos de alegría. 
¿podría ser que finalmente...? ¿será ahora el momento en que..?
Muchas dudas se arremolinaban en su cabeza. Quedaronse entonces mirando de frente, ella y el Dragón, solos. Nadie más podía existir en ese instante, solo cabían ellos y nadie más. A lo mejor fueron segundos, pero para ella fué una eternidad. Una eternidad hermosa en que navegó en aquel tibio mar de miel. 

Pero algo rompió aquel instante, el Dragón se inquietó, comenzó a batir sus alas suavemente y se elevó unos metros sobre el aire. Ella lo miraba atentamente, seguía sus ojos. Hizo el Dragón una peligrosa pirueta en el aire, dió media vuelta y pareció irse. Pero justo antes de desaparecer, volvió la cabeza hacia ella.

Ella tiene su corazón tranquilo. Confía en que llegará el momento. Es el Karma, estan destinados a volar y morir juntos...

...algun día.                          

                 
               

20 jul 2008

A veces me dan tantas ganas de irme a vivir a algún lugar lejano.
Lejano de la civilización y sus eternos problemas, quejas, estreses y etc. Un bosque, la patagonia, alguna región inhóspita, alguna playa desierta... algo. Bien, el problema es, y son varios. pero el más fuerte, es el de que solo tengo 16 años... y he vivido siempre en una granciudad. Y en el fondo, toda mi vida esta aqui... mi familia, mis amigos, mis perros, mi educación... y practicamente es mi hogar. Pero confio en que algun dia me voy a ir de esta gran ciudad, de este santiago contaminado... lo prometo...