29 abr 2011

Ella nació en el seno del sol...

   Ella volvió a soñar con el Dragón. Con sus ojos amarillos, con su respiración profunda y ardiente. Al despertar decició que debía ir donde él, quizá ahora era El momento, entre sueños había intuido que quizá podía ser El momento.


   Confiaba plenamente en que ocurriría, que podría volar montada entre sus alas, tocar su áspera piel y sentir la tibieza de su cuerpo, ver lo mismo que él veía. Creía que el Dragón le ofrecería su libertad, que solo era cuestión de tiempo. Había desarrollado una paciencia increible en esos años, por eso no se apuró. Llegó a Senohel'sol, allí decidió esperarlo.  

Apareció depronto entre los cielos, sus grandes alas y su vigoroso pecho eran luminosos. Estubo un rato observandolo surcar el cielo, no sabía si él se había percatado de ella, pero no lo llamó, era prudente esperar. 
De pronto, imponente como era, bajó lentamente y con delicadeza, para posarse justo frente a ella. Su aspecto agresivo y terrible se esfumaba entre esos ojos dulces color miel, volvió a sentir su aliento ardiente y sintió que su corazón daba brincos de alegría. 
¿podría ser que finalmente...? ¿será ahora el momento en que..?
Muchas dudas se arremolinaban en su cabeza. Quedaronse entonces mirando de frente, ella y el Dragón, solos. Nadie más podía existir en ese instante, solo cabían ellos y nadie más. A lo mejor fueron segundos, pero para ella fué una eternidad. Una eternidad hermosa en que navegó en aquel tibio mar de miel. 

Pero algo rompió aquel instante, el Dragón se inquietó, comenzó a batir sus alas suavemente y se elevó unos metros sobre el aire. Ella lo miraba atentamente, seguía sus ojos. Hizo el Dragón una peligrosa pirueta en el aire, dió media vuelta y pareció irse. Pero justo antes de desaparecer, volvió la cabeza hacia ella.

Ella tiene su corazón tranquilo. Confía en que llegará el momento. Es el Karma, estan destinados a volar y morir juntos...

...algun día.                          

                 
               

28 abr 2011

¡diecisiete!

El 17 siempre es un número importante, porque yo lo decidí. Desde que lo decidí siempre ha sido un numero importante. 
Hoy se cumplen 17 días desde que me quedé solita llorando en mi cama. 17 días de reflexión, introspección, cambios... que se me han echo eternos. 
Su ritmo me ha parecido la más larga y lenta letanía, algo rutinaria... algo superflua. 

Pero 17 días. Y hoy pasa algo. Hoy decido que he vivido mi duelo en estos 17 días y que hoy solo será el último. A partir de mañana no estaré en duelo por la muerte de nada... 




...desde mañana comienza denuevo mi vida.


 

27 abr 2011

Un balance de vida, un buen tema, una visión positiva...


Después de cosas como la que me sucedió, queda solo mirar el horizonte, levantarse y seguir caminando. Vendrán tiempos mejores, vendrán tiempos de gozo. No tengo duda de eso. 
No quiero olvidar en realidad, nada de lo que sucedió. A fin de cuentas fué una linda historia, fué un bello momento que se enturbió al final. Ahora todo es caos. Si bien aún no entiendo qué sucedió con la persona de la que me enamoré, que ya no la encuentro por ninguna parte, ya tampoco la busco, es parte de otra historia. Ahora no quiero enamorarme por un tiempo, al menos eso pretendo. Pero no manejo mi corazón que es caprichoso y loco. Pero no descarto la posibilidad de pasarla bien, quizá alguien llegue a mi vida y tampoco quiera enamorarse. Solo queramos sentirnos queridos, una breve historia, sin cosas profundas, sin "para siempres" ... quizá llegue algún chico que solo quiera pasarla bien, que solo quiera hacerme sonreir, que solo quiera quererme y nada más.

La otra vez hacía un balance de estos meses. Pensé en qué era lo mejor, en qué era lo peor. Hay muchos momentos que ahora guardo en el rincón de "recuerdos muy buenos", muy pocos los tiro a ese rincón donde todo se cubre de polvo. Por ejemplo recuerdo con mucho cariño todas esas veces en que me quedé sin respirar, muchas mañanas en pijama y risas cómplices. Guardo besos hermosos, palabras que me tocaron el corazón y poemas que quizá nunca debieron ser mios, pero que lo son. A todo esto del balance vino a mi mente en el momento en que tube el impulso de romper todo aquello que me recordara a él, pero vi unas fotos en que eramos tan felices, vi unas cartitas en que me escribía con tanto amor, que me dije a mi misma algo que realmente me sorprendió. Estube a punto de hacer una estupidez, estube a punto de sembrar rencor... eso no va conmigo. Asi que finalmente decidí ver lo bueno de toda esta historia. Ya no se si estoy triste o no, solo se que ya no me quedan lágrimas y mi apetito parece haber partido para siempre. Pero ya de a poco me acostumbro al nuevo ritmo. Y eso es bueno, me da esperanzas. 


Lo que es "ahora", "hoy"... solo tengo ganas de bailar...

25 abr 2011

corazón de papel...

Deja de llorarme, corazón maldíto.
Déjame ser libre como yo quiero,
no me cohartes porque volar anhelo.


Ojalá acaben los días en que lo busco con afán, solo para saber si está allí ese puntito verde. Su presencia solo sirve para torturarme. Sigue ahí, paciente... como si esperara a que reviente. Como si fuera un fantasma omnipresente, como un pensamiento que vuelve reiteradamente a atacarme mientras intento superarme. Lo que pasa es que aún no entiendo qué es lo que estaba mal en todo eso. Era tan hermoso lo que creía que había y de pronto todo se fué la hoyo. No hubo más corazones, no hubo más risas, no hubo más nada. Solo me quedó mi llanto, las tazas de café, mi gato y una gran incertidumbre. Hasta el apetito se me escapó entre tanta cosa...
En el fondo hay algo que me mata, y es el no estar segura de lo que sucedió. Hoy sin embargo puedo estar segura de que ya no lo amo, pero aún así le estimo. Lo quiero demasiado, casi tanto que a veces pienso que puede ser lo contrario. 
Ahora leo el libro que me destruyó un sueño, no quiero hallar en él lo que está mal con mi vida, pero lo leo por curiosidad, a ver si me da alguna respuesta.
Así que en las mañanas me acompaña el frío, una taza de café y el libro. Ahora pienso, reflexiono. En el fondo así estoy mejor, más tranquila. Quizá ya no me hacía bien su compañía, ahora que estoy conmigo, me doy cuenta de lo mucho que me había perdido de mi misma. Estoy más grande, más madura... y no me di cuenta de cuánto crecí hasta que pude hallarme sola conmigomisma. La soledad es una buena compañera cuando se la necesita.
Ahora medito, me doy cuenta de que todo esto me ha echo crecer. Toda esta historia me ha ayudado a lograr grandes cosas conmigomisa. En el fondo ahora me valoro profundamente. Camino por la calle y me descubro feliz, no alegre, pero profundamente feliz, una mujer que goza de ser quien es. Porque sé que aunque caiga, sé levantarme sola, porque sé que si caigo, vendrán a ayudarme mis amigos, porque sé que si no puedo levantarme... tengo una familia que me ama, que me respeta y que vendrá a alentarme para que una vez más... me levante.



Aunque tengo un constante blah blah en mi cabeza que murmura cosas todo el día, a ratos escucho el silencio, mi silencio, porque a veces pienso que me conosco tanto que adivino lo que voy a pensar, entonces simplemente lo dejo fluir... y entre que aparece el nuevo pensamiento oigo ese exquicito silencio, en el cual me dedico simplemente a observarme. Sé mucho sobre mi y no siento que tenga que contarle al mundo lo que se de mi misma, quizá nunca nadie sepa esas cosas, porque no están sobre ningún papel, porque no se lo he contado ni al viento. Y es hermoso saber que sé cosas sobre mi que nadie más sabe... que nadie nisiquiera sospecha.

Pero en fin, mi corazón no es de papel...

En realidad no te conosco...

A cada día que pasa la confusión en mi cabeza es más grande. Es que me enamoré de alguien que en realidad no conocía. Por algo dicen que...
"uno nunca termina de conocer a las personas".
Me enamoré de alguien que existió 10 meses y nada más, porque no lo reconozco, porque es una persona absolutamente distinta a la que yo creí amar alguna vez. 
Tengo tantas preguntas, tantas... y ninguna respuesta. Creí ver una persona sincera... y lo que encontré fueron mil y una máscaras que cubrían tan solo un alma retorcida y dogmática, un alma a la que se le quemaron los ojos por amar demasiado a lo que él cree que es Dios y ahora no ve más allá de su nariz, se perdió a si mismo en ese sentimiento. Y ese laberinto enigmático de personalidades que aún me tiene mareada, lleno de vueltas y revueltas, de caminos sin salida y trampas mortales fué lo que amé.  Amé a alguien que se cree libre, amé a alguien que cree poseer independencia, amé a alguien que tiene fe... y no alguien que ES.

Hoy me pregunto si sus promesas de "para siempres" fueron reales. Las mias siempre lo fueron.  Quizá me equivoco al entregarme con tanto fervor al amor.


Hoy aprendo que los "para siempres" son ligeros, como la espuma del mar (creo que no volveré a creer en ellos). Hoy reafrimo que quiero ser sincera con todo el mundo, como lo es la flor que se muestra abierta a todos por igual (seguiré siendo yo, frágil y abierta, ofreciendome a cualquiera). Hoy descubro que la libertad de mi espíritu para mi de las cosas más importantes que poseo, si no la única, como el ave su vuelo (protegeré mi libertad de pensar y sentir como una hembra con crios).